La Federación Andaluza de Ecologistas en Acción ha presentado un conjunto de más de 150 propuestas dirigidas a los partidos políticos que se presentan a las elecciones autonómicas del 17 de mayo. Su intención es promover un «cambio urgente y profundo» en el modelo social, económico y ambiental de Andalucía, priorizando una vida «saludable y sostenible».
Este documento, estructurado en 16 bloques temáticos, busca recuperar principios fundamentales como la precaución, la democracia participativa y la igualdad real, que, según la organización, están en peligro. «Advertimos del avance de políticas que favorecen intereses privados sobre el interés público», advierten desde Ecologistas en Acción, haciendo hincapié en la necesidad de una regulación más estricta.
Entre las iniciativas criticadas, la organización menciona la aprobación reciente de la nueva Ley Forestal Andaluza y la Ley de Gestión Ambiental de Andalucía (LEGAN). Estas leyes son vistas como un paso hacia la privatización de bienes comunes, sin los mecanismos adecuados para garantizar una participación ciudadana efectiva.
Además, la organización insta a los partidos, en particular al Partido Socialista, a recurrir estas leyes ante el Tribunal Constitucional, destacando la importancia de defender los problemas medioambientales que afectan a la comunidad. También se subraya la urgencia de establecer sistemas de control que prevengan la desregulación y aseguren la protección del entorno.
El documento aborda también diversos riesgos globales que impactan a Andalucía, tales como la presencia de bases militares estadounidenses y la relación con países que violan los derechos humanos. En respuesta a estos problemas, la federación aboga por políticas de boicot y desinversión dirigidas a proyectos que amenazan el futuro de la región.
Ecologistas en Acción hace un llamado a la sociedad andaluza y a diferentes colectivos para que se unan en torno a principios sólidos, con el fin de ejercer presión sobre las instituciones y redirigir la acción política. «Defendemos un modelo de desarrollo alternativo, centrado en el bienestar humano, la sostenibilidad y el bien común», concluyen, en un claro rechazo al crecimiento económico basado exclusivamente en el aumento del PIB.
