Andalucía concluyó el año 2025 con un panorama complejo para el trabajo autónomo, según se detalla en el primer Barómetro de ATA Andalucía, presentado recientemente en Córdoba. Este informe revela que la mayoría de los trabajadores por cuenta propia no lograron mejorar su situación en comparación con 2024. A pesar de contar con un tejido emprendedor dinámico, los autónomos enfrentan múltiples obstáculos, como los altos impuestos, la inflación, la burocracia y la inestabilidad política que limita su desarrollo.
Los datos muestran que el 35,3% de los autónomos indica que su actividad se mantuvo igual durante el año, mientras que un 32% reporta un crecimiento y el 31,7% experimenta una disminución. En términos de facturación, un 29% afirma haber visto un aumento, pero el 33% reporta caídas, lo que refleja que el 67% de los empresarios se ha visto beneficiado por ingresos estancados o inferiores.
El informe también revela que ocho de cada diez autónomos han experimentado un aumento en sus gastos en 2025, y de este grupo, un 25% menciona que estos gastos superan el 11%. Esta presión sobre los ingresos ha llevado a casi el 66% de los autónomos a subir precios, y el 71% anticipa que podría ser necesario otro aumento en 2026 si persiste el actual clima económico y político. Rafael Amor, presidente de ATA, comentó que, aunque Andalucía sigue siendo un buen lugar para emprender, los datos del barómetro evidencian las dificultades reales que enfrentan muchos de ellos.
En términos de búsqueda de personal, el 28,8% de los autónomos empleadores tuvo problemas para contratar, y el 16% no logró completar sus expectativas de incorporación. A pesar de esto, el 66% logró mantener su plantilla, mientras que el 19% optó por aumentarla y más del 14% decidió reducirla. De cara a 2026, un 22% de los autónomos considera que es posible ampliar su equipo, en contraste con un 6% que se muestra pesimista respecto a recortes.
En relación a la financiación, un 29% de los autónomos ha acudido a entidades bancarias en busca de crédito, aunque un 3,7% de estos casos vio su solicitud denegada. Aquellos que no solicitaron financiación mencionan en su mayoría que no pueden endeudarse más. En este contexto, los autónomos identifican tres cargas principales: el 85% se siente afectado por el aumento de precios, el 83% por las altas cargas impositivas y el 81% por las cuotas y seguros sociales. La morosidad se mantiene elevada, afectando ya a la mitad del colectivo, principalmente por entidades privadas.
La percepción de inestabilidad política es casi unánime entre los autónomos, con un 98,1% afirmando que esta situación existe en la actualidad. Más relevante aún es el impacto económico que atribuyen a este clima, ya que el 83,9% considera que afecta negativamente a su negocio. En cuanto a la burocracia, se estima que los 592.735 autónomos de Andalucía dedican una media de 200 horas al año a cumplir con trámites administrativos, lo que representa un coste de aproximadamente 3.000 euros anuales por cada autónomo.
ATA Andalucía señala que a nivel regional, los autónomos dedican más de 118.500.000 horas y generan un coste total de 1.778 millones de euros anuales en burocracia y cumplimiento normativo. Amor subrayó que los trabajadores autónomos han llegado a medir su tiempo en trimestres debido a la complejidad de los trámites administrativos. La percepción de que las cargas administrativas han aumentado se refleja en el 94,4% de los encuestados.
La adaptación a la tecnología también es un tema de preocupación, con un 57,2% de los autónomos valorando positivamente el aplazamiento de la normativa Veri*Factu hasta 2027, aunque un 17% ve esto como un agravio para quienes ya realizaron inversiones en este sentido. En cuanto a las prioridades manifestadas, destacan la exención de cotizaciones desde el primer día en bajas por enfermedad, la exención del IVA para quienes facturan menos de 85.000 euros al año y la reducción de la burocracia fiscal.
Así, el barómetro refleja que el 16,2% de los autónomos espera crecer en este año, mientras que el 25,3% teme empeorar. El presidente de ATA concluyó que la creciente carga administrativa y la valoración del aplazamiento de las normativas evidencian la necesidad urgente de reducir la burocracia para facilitar el trabajo de los autónomos, quienes son un pilar esencial en la economía andaluza.
