El alcalde de Níjar, José Francisco Garrido, expresó su profundo descontento por la proliferación de narcolanchas en la costa de su municipio. En un evento celebrado el pasado viernes, el regidor hizo un llamado al Gobierno central para que provea más recursos a la Guardia Civil, la cual enfrenta carencias en personal y materiales. Este reclamo surge en un contexto de creciente preocupación por el impacto que esta situación puede tener sobre la temporada turística en la región.
Durante su intervención en el desayuno informativo organizado por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en San José, Garrido subrayó la gravedad de la problemática. «Basta ya de permitir que los narcos toreen a las embarcaciones de la Guardia Civil, basta ya de poner en juego la seguridad de los nijareños y de aquellos que tienen que velar por nuestra protección», afirmó. La jornada, titulada ‘Seguridad y Justicia en el litoral: desafíos ante el narcotráfico y la presión migratoria en el Mar de Alborán’, reunió a diversos actores del ámbito judicial y de seguridad para discutir la actual situación en el litoral almeriense.
Garrido también expresó su preocupación por el efecto que la presencia constante de embarcaciones ilegales tiene sobre la economía local, destacando que el turismo es esencial para la supervivencia económica del municipio. El alcalde insistió en que «el Gobierno de España tiene que ponerse las pilas de una vez por todas», debido a que la inseguridad afecta tanto a los residentes como a las fuerzas del orden. «Estamos poniendo en riesgo la temporada turística en nuestro municipio», añadió.
Además, Garrido enfatizó un problema ambiental relacionado con el impacto que estas actividades tienen en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. «No podemos mirar para otro lado ante el daño medioambiental que generan esas cientos de garrafas flotando con restos de combustible», manifestó. El edil hizo un llamado urgente a reforzar los recursos de la Guardia Civil, advirtiendo que, «o el Gobierno de España dota a la Guardia Civil de personal suficiente, de medios necesarios y de protocolos adecuados, o este problema no se va a solucionar nunca».
El alcalde también abordó la necesidad de establecer políticas efectivas para enfrentar la inmigración ilegal que se vive en las costas del municipio. Consideró que es crucial contar con «voluntad política para acabar con las mafias que trafican con seres humanos y con drogas». Garrido expresó su total apoyo a la Benemérita, resaltando que «no se puede pedir milagros sin dar herramientas», refiriéndose a la falta de personal y recursos en el ámbito de la seguridad.
La creciente preocupación por la seguridad en la costa nijareña se presenta en un momento en que la región depende en gran medida de la afluencia turística. La combinación de narcotráfico y migración ilegal plantea un desafío significativo no solo para la seguridad, sino también para el desarrollo económico sostenible del área. En este sentido, la intervención del Ayuntamiento de Linares y otros organismos es fundamental para abordar estos problemas y garantizar un ambiente seguro para los visitantes y residentes. La situación actual resalta la necesidad de colaboración entre las diferentes administraciones para asegurar que se tomen las medidas adecuadas.


























