El panorama político andaluz ha comenzado a cobrar impulso desde el regreso de los políticos en septiembre. En este contexto, el Gobierno de Juanma Moreno ha tomado la delantera, anunciando una serie de reducciones fiscales dirigidas a ciertos colectivos como aquellos que poseen mascotas, quienes asisten a gimnasios y los celíacos. Estas medidas parecen estar enmarcadas en un ambiente de campaña previa a las elecciones, puesto que Moreno busca reafirmar su mayoría absoluta, mientras que las elecciones se aproximan.
El último trimestre del año se presenta como un periodo crucial, marcado por la inminente aprobación de la Ley de Presupuestos Generales de Andalucía 2026. Este sería un paso vital para establecer las normas que regirán la comunidad. Desde el PP, se defiende que la estabilidad económica se respalda con la aprobación de varios presupuestos, en contraste con la falta de iniciativas similares por parte del Gobierno central.
A medida que avanzan los días, el Parlamento andaluz se ha visto inundado por una serie de leyes que han suscitado inquietudes entre los partidos de la oposición. Un líder del ámbito izquierdo planteó la cuestión: «Si no te persigue nadie, ¿por qué corres?», sugiriendo que este frenético ritmo legislativo podría anticipar unas elecciones más cercanas de lo esperado.
Sin embargo, desde las filas del PP, se intenta calmar las aguas, dejando claro que «no habrá elecciones… por ahora». Según Moreno, la convocatoria se realizaría «a final de primavera», a menos que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decida anticiparlas.
Escenarios electorales
En el caso de que se adelanten las elecciones, fuentes gubernamentales confirmaron que habría una doble votación, lo que requiere que todos los partidos se preparen adecuadamente. La situación del presidente Sánchez, rodeado de polémicas y acusaciones de corrupción, añade incertidumbre a este entorno político.
El año comenzó con un enfoque más relajado, mientras los partidos se centraban en designar a sus líderes y candidatos. Por su parte, el PSOE eligió a María Jesús Montero para sustituir a Juan Espadas como líder del partido. A pesar de su trayectoria como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, las encuestas sugieren que podría enfrentar el peor resultado en la historia del partido en Andalucía.
El PP no tiene dudas sobre la elección de su candidato, ya que Juanma Moreno fue ratificado con un 99% de los votos en el congreso del partido celebrado en Sevilla. Mientras tanto, la coalición de izquierda, Por Andalucía, sorprendió al designar a Antonio Maíllo como candidato, en lugar de Ernesto Alba, lo que ha generado expectativas en la política regional.
En el ámbito de Adelante Andalucía, José Ignacio García lidera la formación, mientras que en Vox se espera que Manuel Gavira sea el elegido para encabezar la lista, aunque este dato aún no se ha oficializado.
El escenario político en Andalucía se presenta complejo, con el PP defendiendo su enfoque en la moderación y la estabilidad, características que aseguran que la mayoría absoluta les proporciona. Desde esta perspectiva, cualquier pérdida de esa mayoría podría poner en peligro la convocatoria de elecciones y el impulso de iniciativas sociales o económicas.
Por su parte, el PSOE ha decidido centrar su ataque en la gestión de los servicios públicos, especialmente en sanidad, lo que ha llevado a que la Justicia investigue la administración de contratos durante la pandemia. Esta estrategia podría resultar clave en el desarrollo de la campaña electoral que se avecina.
De cara al futuro, el Gobierno andaluz está trabajando para acelerar el proceso legislativo, incluso habilitando enero, un mes que normalmente es inhábil, para seguir aprobando leyes. Entre las iniciativas que se debatirán en el Parlamento se encuentran la Ley de Colegios de Pedagogos y la de Detectives Privados. Este empuje legislativo se percibe como un esfuerzo por garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad electoral que pudiese surgir tras el mes de enero.
Así, con un final de año lleno de actividad y un horizonte electoral incierto, Andalucía se prepara para afrontar una etapa que podría redefinir su mapa político en los próximos meses.





























