El Gobierno español se encuentra en las etapas finales de una reforma del Código Técnico de la Edificación (CTE) que exigirá, a partir de la implantación del nuevo decreto, que las viviendas nuevas dispongan de un espacio específico para el almacenamiento de bicicletas. Según el borrador del Real Decreto, se requerirá un mínimo de «dos plazas de aparcamiento para bicicletas por cada vivienda» en los edificios residenciales que cuenten con un garaje destinado a coches. Esta medida busca fomentar la movilidad sostenible y reducir las emisiones generadas por el transporte privado.
El texto que modifica el CTE actualmente está en fase de tramitación administrativa y se sometió a audiencia pública entre noviembre y diciembre de 2025. Se espera que esta actualización del CTE se complete a lo largo de 2026, introduciendo así nuevas exigencias relacionadas con la movilidad sostenible en edificios residenciales.
La nueva normativa establece que los edificios con uso residencial que tengan aparcamiento para coches deberán contar con un mínimo de «dos plazas de aparcamiento para bicicletas por cada unidad de uso». En caso de que una ordenanza municipal estipule requisitos más flexibles, prevalecerán estas regulaciones locales. Además, las plazas destinadas a bicicletas deberán tener dimensiones útiles, no meramente simbólicas, con un tamaño mínimo de 2 metros por 40 centímetros. Cuando se disponga de 20 plazas o más, se requerirá que al menos un 5% sean de mayor tamaño, de 2,5 metros por 90 centímetros, para acomodar bicicletas de carga o adaptadas para personas con discapacidad.
Para otros tipos de edificios, como oficinas, hospitales y comercios, el CTE establece que el aparcamiento de bicicletas debe representar aproximadamente el 5% de la capacidad total de usuarios en espacios de alta demanda, como hospitales y hoteles, y un 10% en otros edificios no residenciales, vinculando estas exigencias a la existencia de plazas para vehículos de motor.
Esta reforma no es un cambio aislado, sino que forma parte de la transposición de la Directiva de eficiencia energética de edificios de la Unión Europea, la 2024/1275. Esta directiva obliga a los Estados miembros a asegurar al menos dos plazas de aparcamiento para bicicletas por cada unidad residencial en edificios con garajes, además de promover la recarga de vehículos eléctricos. La Comisión Europea señala que los edificios son responsables de cerca del 40% del consumo energético y el 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión.
Con esta reforma, el Gobierno pretende facilitar el uso de la bicicleta, promoviendo su estacionamiento en lugares cubiertos y accesibles, lo que podría incentivar a las personas a optar por este medio de transporte en lugar de sus coches. Aunque el uso de la bicicleta en los desplazamientos cotidianos es aún bajo, en torno al 2%, este porcentaje está aumentando rápidamente en áreas con infraestructura adecuada y políticas que fomentan su uso.
Desde la perspectiva de los ciclistas, la medida ofrece beneficios claros, como la reducción de robos al proporcionar aparcamientos seguros y accesibles. Para quienes aún no utilizan la bicicleta, la reforma elimina una barrera común: la incertidumbre sobre dónde estacionar. Sin embargo, el nuevo CTE también incluye requisitos para la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos y criterios de sostenibilidad ambiental, lo que podría incrementar el coste de la vivienda nueva entre 12.000 y 18.000 euros en el escenario más exigente. Este aumento de costes es motivo de preocupación para el sector promotor, considerando el contexto actual de precios elevados en el mercado inmobiliario.
Además, arquitectos y profesionales del sector advierten que la demanda de espacios para bicicletas no es uniforme en todas las áreas. Existe el temor de que, sin cierta flexibilidad en la aplicación de estas normativas, se generen espacios de aparcamiento sobredimensionados en localidades donde el uso de la bicicleta no es habitual.
Por el momento, la normativa solo afectará a los edificios nuevos o aquellos que realicen reformas significativas. Los residentes de comunidades ya construidas seguirán sujetos a la Ley de Propiedad Horizontal, que rige el uso de espacios comunes. Sin embargo, la reforma envía un mensaje claro sobre el futuro de la vivienda y el transporte, promoviendo garajes que no solo sean para coches, sino que integren espacios para la movilidad activa y el uso de energías renovables. Aunque los cambios climáticos avanzan rápidamente, el diseño arquitectónico puede ser una herramienta clave para acelerar esta transición hacia un modelo más sostenible.
El proyecto de Real Decreto que modifica el Código Técnico de la Edificación, introduciendo estas nuevas obligaciones de aparcamiento para bicicletas, ya está disponible en el portal oficial del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.





























