El Instituto de Política Social (IPSE) ha lanzado un contundente ultimátum provida en Andalucía, que comienza a marcar la pauta del debate político a medida que se acercan las elecciones al Parlamento andaluz, programadas para el 17 de mayo. Este documento contiene 70 medidas urgentes para una política social y familiar con el propósito de impulsar un cambio significativo en la región.
La propuesta del IPSE no se limita a presentar meras sugerencias, sino que establece una hoja de ruta firme para revertir la crisis de valores, combatir la ideología de género y proteger la familia. La organización señala que el electorado provida y profamilia no tolerará más compromisos vacíos ni concesiones a la izquierda cultural.
El Instituto subraya que Andalucía vive una encrucijada histórica, enfrentándose a un invierno demográfico sin precedentes y a una presión ideológica que busca redefinir aspectos fundamentales de la vida humana, la familia y la educación. En este contexto, el IPSE ha emitido una advertencia directa a todos los candidatos políticos que estarán en la contienda electoral.
“Estas 70 medidas no son una carta a los Reyes Magos, son un ultimátum democrático. El electorado provida y profamilia de Andalucía está cansado de promesas vacías, de claudicaciones ante la izquierda cultural y de políticas que financian a quienes atacan a la familia natural”, expresa el Instituto en su comunicado.
El documento expone la necesidad de una transformación profunda de las políticas públicas andaluzas, advirtiendo que muchas estructuras públicas han financiado organizaciones que promueven agendas ideológicas alejadas del bien común. Entre las medidas más destacadas se encuentra el cierre inmediato de observatorios, asociaciones y entidades financiadas con dinero público que promuevan la ideología de género o agendas globalistas.
El IPSE argumenta que los recursos de los ciudadanos no deben sostener estructuras que fomenten el conflicto social o el adoctrinamiento ideológico. Además, el plan sugiere la implementación inmediata del Pin Parental en todos los colegios de Andalucía, permitiendo a los padres autorizar cualquier actividad de contenido moral o afectivo-sexual en los centros educativos.
Para el Instituto, los padres poseen el derecho prioritario sobre la educación moral de sus hijos, y el sistema educativo debe respetar esa libertad. Asimismo, se propone la derogación de la legislación autonómica de género y LGTB, al considerar que vulnera principios fundamentales como la presunción de inocencia y la realidad biológica.
Además, el documento incluye la prohibición de exhibir banderas o símbolos ideológicos no oficiales en edificios e instituciones de la Junta de Andalucía. En este sentido, el IPSE sostiene que “la ideología de género y la agenda Woke no construyen; enfrentan, adoctrinan y destruyen la esencia misma del ser humano”.
La propuesta también aborda la defensa de la vida desde la concepción, centrando su atención en la creación de un programa autonómico integral de apoyo a mujeres embarazadas en situaciones vulnerables. El objetivo es claro: garantizar que ninguna mujer recurra al aborto por motivos económicos.
Asimismo, se plantea que el sistema sanitario ofrezca información completa, ecografías y la posibilidad de escuchar el latido fetal antes de tomar decisiones sobre el aborto. El documento también sugiere establecer unidades de apoyo psicológico en la sanidad pública para aquellas mujeres que sufran el síndrome post-aborto.
Aparte de la atención a las mujeres embarazadas, el IPSE defiende la protección absoluta de la objeción de conciencia para médicos y farmacéuticos, asegurando que ningún profesional sanitario sufra presiones por defender su conciencia.
En el ámbito económico, el plan exige que todas las decisiones políticas incorporen perspectiva de familia. Para lograrlo, propone crear una Consejería específica de Familia en Andalucía, argumentando que la familia natural constituye el verdadero escudo social en tiempos de crisis.
Las medidas económicas detalladas incluyen la creación de un cheque bebé universal y progresivo desde el primer hijo, la supresión total del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, y bonificaciones fiscales para progenitores que decidan dedicarse al cuidado del hogar y de los hijos. El Instituto considera que estas políticas podrían fortalecer la natalidad y mitigar el invierno demográfico que amenaza a España.
El IPSE concluye su documento con una clara advertencia a los partidos políticos que participarán en las elecciones del 17 de mayo. La organización asegura que la sociedad civil provida y profamilia observará con atención los compromisos reales de cada candidato, confirmando que el apoyo electoral dependerá de la defensa clara de la familia, la vida y la libertad.
Andalucía se enfrenta a un momento crucial en su historia. La crisis demográfica, el debilitamiento de la familia y el avance de ideologías que cuestionan la naturaleza humana han abierto un debate profundo sobre el futuro político y cultural de la región. Este ultimátum provida del IPSE refleja una realidad que está ganando terreno: cada vez más ciudadanos demandan políticas que protejan la vida, la familia y la libertad educativa.
