El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha expresado su inquietud ante las posibles tensiones en el suministro de queroseno en Europa. Su preocupación surge especialmente con el inicio de la temporada turística, y ha instado a la necesidad de implementar medidas de coordinación a nivel comunitario para prevenir problemas de escasez.
Cuerpo ha señalado que la crisis energética provocada por la guerra en Irán ha tenido un impacto inicial en los precios del petróleo y los fertilizantes, pero ahora está comenzando a afectar también al queroseno. Este combustible, fundamental para la aviación, podría repercutir en sectores como el turismo, que dependen de un suministro constante y seguro.
En el marco de su visita a Bruselas, donde se reúne con ministros de finanzas de la zona euro para tratar sobre perspectivas económicas y estabilidad financiera, el ministro ha afirmado que es crucial abordar este tema antes de que se presenten señales de escasez. «Lo vemos con preocupación. Creemos que hay que ocuparse de este tema antes de que empiecen a surgir estas señales de escasez», ha declarado Cuerpo.
Durante la reunión del Eurogrupo, ha informado que el asunto del suministro de queroseno estará en la agenda de discusión con sus homólogos europeos, buscando explorar posibles respuestas conjuntas que eviten que las tensiones en el suministro se conviertan en un problema serio en los próximos meses. «Hoy esto va a ser parte de la discusión», ha asegurado el vicepresidente del Gobierno español.
En cuanto al contexto internacional, Estados Unidos está capitalizando el cierre del estrecho de Ormuz, intentado posicionarse como un proveedor importante de energía para Europa, incluidos envíos de queroseno si la situación de bloqueo persiste. La Comisión Europea ha indicado que está trabajando en la importación de este derivado del petróleo, aunque se reconoce que estas importaciones son más necesarias en otros países europeos que en España.
A pesar de ello, Cuerpo ha resaltado que España goza de una ventaja en comparación con otros países europeos, dado que es uno de los que menos depende de la importación de queroseno. Además, España cuenta con una elevada capacidad industrial en este sector, lo que le proporciona un «punto adicional de tranquilidad».
El ministro ha subrayado la gran capacidad de refinado del país y de sustitución de la producción de otros combustibles por queroseno, lo que ayudaría a mitigar los efectos de la escasez. Sin embargo, ha insistido en que la situación en el resto de Europa es significativa para España, dado que una gran parte de los turistas que visitan el país proceden de otras naciones europeas.
Cuerpo ha manifestado que no se deben descartar ninguna de las herramientas posibles para afrontar esta situación crítica. En este sentido, ha sugerido que se consideren ajustes en la normativa del sector aéreo para introducir mayor flexibilidad en el suministro de combustible. Esto incluiría revisar regulaciones actuales que limitan el repostaje en aeropuertos distintos al de origen hasta un máximo del 10%. «Yo creo que no hay que quitar ninguna posible medida de encima de la mesa», ha resaltado.
A medida que la situación avanza, la capacidad de reacción y adaptación de los países europeos será esencial para enfrentar las posibles consecuencias de la crisis energética. La colaboración y coordinación entre naciones parece ser el camino a seguir para garantizar un suministro adecuado y evitar que problemas en el abastecimiento perjudiquen a uno de los sectores más importantes de la economía europea: el turismo.
