La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha aplaudido el archivo de las denuncias contra altos responsables del Servicio Andaluz de Salud (SAS), relacionado con el cribado del cáncer de mama. Esta declaración tuvo lugar el martes en Barcelona, donde Fúnez participó en una reunión con la Asociación Española Contra el Cáncer. Ella destacó que este caso refuerza la idea de que la sanidad no debe ser un campo de enfrentamiento político.
Durante su intervención, Fúnez estuvo acompañada por el portavoz del PP en el Parlament, Juan Fernández, y por el presidente del PP de Barcelona, Dani Sirera. La dirigente del Partido Popular indicó que no todo es válido en el debate político, haciendo referencia a las críticas que ha recibido el programa andaluz de detección de cáncer de mama. Este asunto condujo a la destitución de la consejera de Salud por parte del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
A pesar de que la Fiscalía ha decidido archivar la causa contra los responsables de los programas de detección, sigue investigando los errores que llevaron a que más de 2.000 mujeres no fueran informadas sobre la necesidad de someterse a una segunda prueba tras recibir un resultado radiológico no concluyente. Este hecho ha generado preocupación entre las mujeres que se realizaron estas pruebas en los últimos meses.
Fúnez también ha señalado que el uso de este tema como herramienta política por parte de algunos partidos es perjudicial. «Exigimos que se elimine el sectarismo en la sanidad y que se eviten confrontaciones en el debate sobre la política sanitaria. Piensan que perjudican a un partido, pero en realidad están afectando a todos los españoles», afirmó. En su opinión, esta situación genera un ambiente de «inseguridad» y «miedo» entre las mujeres andaluzas.
Este contexto resalta la complejidad de la gestión sanitaria en Andalucía y la necesidad de abordar estos temas desde una perspectiva constructiva, que priorice la salud de los ciudadanos por encima de los intereses políticos. La importancia de una política sanitaria sólida y transparente se vuelve evidente en situaciones como esta, donde los errores pueden tener un impacto significativo en la vida de muchas personas.





























