Luego de las elecciones en Castilla y León, la atención se dirige hacia Andalucía, donde el actual presidente, el popular Juanma Moreno, aún no ha confirmado la fecha de los próximos comicios. Moreno ha indicado que es probable que se convoquen en abril, lo que sugiere que podrían realizarse el 31 de mayo o en cualquier domingo antes de que concluya junio, cuando finaliza el plazo legal para hacerlo.
Las elecciones de 2022 marcaron un cambio significativo en el panorama político andaluz, con el PP obteniendo por primera vez una mayoría absoluta. Este giro a la derecha resultó en el peor resultado histórico para el PSOE, que se redujo a 30 escaños, lo que ha llevado a replantear su posición como bastión socialista. Aunque Vox aumentó su representación, las fuerzas de izquierda se debilitaron al presentarse de manera dividida, mientras que Ciudadanos prácticamente desapareció del mapa político de la comunidad autónoma.
En los próximos comicios, se evaluará si el PP puede mantener su mayoría y se analizará el impacto de la gestión de Moreno Bonilla tras la crisis de los cribados de cáncer de mama, así como el accidente en Adamuz y las recientes lluvias torrenciales. El PSOE también examinará sus resultados, tras decidir presentar a María Jesús Montero, una figura vinculada al Gobierno de Pedro Sánchez, con experiencia en la Junta de Andalucía.
Por parte de Vox, existe incertidumbre sobre si podrá superar el 13,46% de votos obtenido en las últimas elecciones y alcanzar el 20%, algo que no se logró en Castilla y León. Para las fuerzas de izquierda, el desafío radica en la fragmentación del voto, lo que podría llevar a su irrelevancia en Andalucía si continúan divididos.
Andalucía, siendo la región más poblada de España, tiene un peso significativo en el contexto electoral nacional. Según el catedrático de Ciencia Política Juan Montabes, «para que un partido tenga mayoría en Madrid, debe conseguir una victoria amplia en Andalucía», lo que subraya la importancia de los resultados andaluces en el panorama político general.
El PP, que logró su primera mayoría absoluta en 2022, se muestra preparado para las elecciones y tiene la intención de consolidar su liderazgo en la región. Sin embargo, la palabra «cautela» resuena entre los miembros del partido cuando se les pregunta sobre la posibilidad de repetir la mayoría absoluta, ya que actualmente cuentan con 58 escaños, tres más de los necesarios.
Aspectos como la crisis de los cribados de cáncer de mama podrían afectar la imagen de Moreno. La administración andaluza ha sido criticada por fallos en este ámbito, lo que podría abrir el debate sobre las responsabilidades políticas. Por otro lado, la gestión del accidente en Adamuz y las lluvias ha sido evaluada de manera más positiva, ya que Moreno no confrontó con el Gobierno central en esos momentos críticos.
Desde el PP afirman que las crisis que han afectado a Andalucía en los últimos años no tendrán repercusiones en las elecciones. «El PP de Juanma ha demostrado capacidad de gestión y estabilidad en tiempos difíciles», sostienen.
El PSOE enfrenta el reto de no bajar de los 30 escaños actuales, un resultado que marcaría un nuevo mínimo para el partido en esta región. La estrategia de presentar a María Jesús Montero se considera arriesgada, especialmente tras el fracaso en otras comunidades, aunque su experiencia podría ser un activo positivo.
El catedrático Montabes advierte sobre la necesidad de «no dejarse llevar por el último viento», subrayando que Montero no es nueva en Andalucía y posee un conocimiento profundo del terreno. La clave para el PSOE será movilizar a su electorado, que tiende a quedarse en casa en lugar de votar por el PP.
Vox también busca aprovechar la situación para romper con la mayoría absoluta del PP y convertirse en un actor clave en el próximo Gobierno. Aunque han tenido buenos resultados en otras regiones, su crecimiento en Andalucía sigue siendo incierto. Montabes resalta que «es complicado determinar si Vox ha alcanzado su límite en Andalucía», lo que plantea interrogantes sobre su futuro en las elecciones.
La fragmentación del voto entre las fuerzas de izquierda, con la posibilidad de presentar hasta tres candidaturas, podría perjudicarles en los comicios. En la actualidad, existen dos agrupaciones a la izquierda del PSOE: Por Andalucía y Adelante Andalucía. La unidad de la izquierda se ha convertido en un tema crucial, ya que la división podría resultar fatal, como se evidenció en Castilla y León, donde las formaciones de izquierda quedaron fuera de las Cortes.
Desde Por Andalucía, liderado por Antonio Maíllo, se insiste en que es fundamental mantener la unidad, mientras que en Podemos aún se debate su participación en solitario. Las decisiones que se tomen en los próximos días serán determinantes para la orientación de la izquierda andaluza en estas inminentes elecciones.
