La formación política Izquierda Unida (IU) ha denunciado que el Gobierno andaluz está comprometiendo la salud de la población al eliminar las consultas médicas presenciales los miércoles y viernes. Esta crítica surge en el contexto de una protesta celebrada en Valderrubio, donde los habitantes del municipio se manifestaron por lo que consideran un «deterioro sistemático» de su centro de salud.
Durante la movilización, los representantes de IU se unieron a los vecinos para exigir a la Junta de Andalucía la recuperación de la atención sanitaria presencial durante todos los días de la semana. La situación actual ha generado un clima de precariedad entre los ciudadanos, quienes ahora enfrentan demoras excesivas, superiores a diez días, para lograr una cita con el médico de familia. Esta reducción en los servicios médicos ha sido calificada por los manifestantes como un recorte drástico y «completamente inadmisible» en el año 2026.
Un manifiesto vecinal, respaldado por IU, expresa la preocupación de los ciudadanos, enfatizando que estas decisiones políticas representan una forma de «desmantelamiento por goteo», que deja a la población en una situación de «extrema vulnerabilidad» ante problemas de salud urgentes o infecciones. La coordinadora provincial de Izquierda Unida en Granada, Mari Carmen Pérez, destacó que «la enfermedad no tiene horario de oficina ni entiende de días de la semana», y criticó que un «burócrata desde un despacho» tome decisiones que afectan a la salud de los ciudadanos.
La coalición política también ha reiterado que la situación se debe no solo a una falta de profesionales, como sostiene la Junta, sino a las condiciones laborales precarias que han llevado a muchos sanitarios a abandonar el sistema público de salud. La propuesta de IU es clara: «La solución no puede ser dejar a un pueblo entero desamparado casi la mitad de la semana laboral», enfatizaron durante la manifestación.
En este contexto, los participantes de la protesta no solo pidieron la restitución de los servicios médicos, sino que también recordaron que la batalla por mejores condiciones se gana en la calle. Reiteraron que «la presión ciudadana es la única vía para frenar el deterioro de lo público». Una de las consignas más repetidas fue la demanda de «un médico todos los días, y por una sanidad pública, universal y digna».
La situación en Valderrubio refleja un desafío mayor en la atención sanitaria de Andalucía. Las quejas de los vecinos y el rechazo de IU hacia las decisiones de la Junta subrayan la necesidad urgente de cambios en el sistema de salud pública. La protesta de ayer no solo fue un llamado a la acción, sino una manifestación clara de la insatisfacción de los ciudadanos con la gestión actual de la atención primaria.
Este tipo de movilizaciones se han convertido en un fenómeno recurrente en diversas localidades de la comunidad andaluza, donde la falta de recursos y la disminución de la atención médica han levantado voces de protesta. La salud, considerada un derecho fundamental, sigue siendo un tema candente en el debate político regional, lo que pone de relieve la necesidad de un enfoque más humanizado y accesible para la atención sanitaria.
Con la mirada puesta en el futuro, muchos ciudadanos esperan que estas movilizaciones sirvan como catalizador para una mejor gestión de los recursos sanitarios, y que la Junta tome en cuenta las demandas legítimas de la población. «No vamos a dar un solo paso atrás», afirmó Pérez, reafirmando el compromiso de IU en la defensa de una sanidad pública que garantice el bienestar de todos los ciudadanos.





























