El candidato de Podemos a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Antonio Delgado, ha manifestado este miércoles su rechazo a la posibilidad de integrarse en un gobierno de coalición liderado por la socialista María Jesús Montero tras los próximos comicios autonómicos. Delgado argumenta que no quiere participar en un ejecutivo que promueva políticas de derechas, similares a las que, según él, lleva a cabo el gobierno nacional en la actualidad.
Durante una entrevista en Canal Sur Televisión, que fue recogida por Europa Press, Delgado reiteró su propuesta a Izquierda Unida para presentarse conjuntamente en las elecciones, reeditando la fórmula de Unidas Podemos, que fue responsable de establecer el primer gobierno de coalición en España. Además, dejó claro que su intención es dejar fuera a Sumar, a la que acusa de haber fracasado en su intento de cohesionar a la izquierda.
“No hemos entrado en política para ser sumisos al PSOE, como propone Sumar, que ha demostrado su incapacidad de unir a la izquierda”, afirmó el candidato. Delgado también expresó su preocupación por el posible impacto electoral que podría generar la fragmentación de la izquierda si Podemos decide competir solo en las autonómicas. No obstante, aclaró que “la decisión no está cerrada” y que se sigue considerando el modelo de Unidas Podemos como clave para movilizar a los votantes de izquierda.
La postura de Podemos ante el PSOE
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de colaborar con un PSOE liderado por María Jesús Montero, Delgado indicó que es necesario esperar a que se realicen las elecciones para evaluar dicha opción. Destacó que la clave para cualquier posible acuerdo será el programa, mencionando que “hemos visto que al PSOE hay que obligarle a hacer cosas, porque de lo contrario muchas de las mejoras que disfrutan los ciudadanos no se habrían conseguido”.
Delgado se mostró firme en su rechazo a formar parte de un gobierno que aumente el presupuesto en armamento mientras se ignoran problemas fundamentales como la vivienda y la sanidad. “No voy a un gobierno que practique políticas de derecha”, afirmó, refiriéndose al Ejecutivo nacional que, a su juicio, se autodenomina de izquierda pero que actúa de manera contraria.
El candidato también hizo hincapié en su compromiso de “hacer política de verdad para la gente”, asegurando que el electorado puede confiar en que Podemos cumple con sus promesas siempre que cuente con el respaldo necesario. “No cambiamos de lugar ni hacemos lo contrario a lo que decimos”, concluyó, reafirmando la necesidad de una izquierda valiente en Andalucía.
