El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se dirigió a los andaluces durante un discurso el pasado sábado, a pocos meses de las elecciones autonómicas. En su intervención, hizo un llamado a la ciudadanía para que no permitiera que Andalucía se convirtiera en un lugar «oscuro, amargo e inhóspito», haciendo referencia a aquellos que, según él, «están todo el día enfadados, como buscando pelea». Moreno expresó su confianza en que la mayoría de los andaluces apuestan por una «Andalucía amable y sin miedo».
El acto tuvo lugar en el marco de la entrega de distinciones honoríficas que celebra la Junta con motivo del 28 de febrero. Sin embargo, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no asistió y dejó la representación del Ejecutivo en manos de la subdelegada del Gobierno en Córdoba, Ana López Losilla.
Durante su discurso, el presidente andaluz subrayó que su administración ha proporcionado «estabilidad, seguridad y concordia» en un contexto global convulso, destacando que estas características son indicadores de buena salud social. Moreno advirtió que «nadie valora la salud hasta que la pierde» y enfatizó la necesidad de proteger Andalucía de la polarización y el conflicto diario.
Asimismo, el presidente insistió en que Andalucía es un lugar que «enamora» a sus visitantes, no por tenerlo todo, sino por poseer lo verdaderamente esencial. «No vamos a permitir que Andalucía se vuelva oscura, amarga, inhóspita», afirmó. Defendió la idea de que «ser buena gente da calidad de vida» y animó a alejarse de aquellos que siempre están descontentos, asegurando que «la revolución de la alegría» es la fórmula que ofrece soluciones y trabajo en equipo.
Moreno también hizo hincapié en el esfuerzo colectivo de los andaluces para avanzar en su tierra, reconociendo que su gobierno ha cometido errores, pero que estos son oportunidades para mejorar. «Aquí no ocultamos los errores. Los corregimos, mejoramos y seguimos adelante», agregó, resaltando que «hoy Andalucía avanza como nadie, con más peso en España y en Europa».
Finalmente, el presidente se dirigió a los jóvenes, reconociendo su desencanto en relación con temas como la vivienda y el empleo. «Soy consciente de que estos problemas os afectan especialmente a vosotros. Nos desvivimos por encontrar respuestas a vuestro futuro y seguiremos trabajando para daros seguridad y certezas», les transmitió.
En el mismo evento, se otorgaron títulos de Hijo Predilecto e Hija Predilecta de Andalucía al cantante Manuel Carrasco y a la actriz Paz Vega, respectivamente. Además, las Medallas de Andalucía reconocieron a varias entidades y personas destacadas, incluyendo al pueblo de Adamuz, el Museo de la Autonomía, y a personalidades como la modelo Eva González y el ingeniero Bernardo Quintero, entre otros.
