El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección por el PP-A, Juanma Moreno, ha participado en una emotiva ofrenda floral en honor a la Virgen de Araceli, celebrada en Lucena, Córdoba. Este acto, que forma parte de las festividades tradicionales de la localidad, refleja el compromiso de Moreno con las costumbres andaluzas, donde se manifiesta «la fuerza de Andalucía».
La visita de Moreno se produjo en la tarde del pasado sábado, coincidiendo con el segundo día de la campaña electoral de cara a las elecciones autonómicas que se llevarán a cabo el 17 de mayo. Previamente, el presidente había recorrido distintas calles de Córdoba para admirar las Cruces de Mayo, una de las tradiciones más emblemáticas de la región.
El evento en Lucena tiene un gran significado cultural, siendo una de las principales actividades de las Fiestas Aracelitanas, las cuales están declaradas de Interés Turístico Nacional. Este reconocimiento pone de manifiesto el valor histórico y social de las tradiciones locales.
En marzo, el Consejo de Gobierno de Andalucía otorgó el estatus de Bien de Interés Cultural a la Santería, una particular forma de llevar a cabo las procesiones en Lucena. Esta distinción resalta el interés etnológico que poseen dichas actividades dentro de la rica cultura andaluza.
Durante la ofrenda, Moreno fue recibido en la Parroquia de San Mateo por el alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, junto con el hermano mayor de la Archicofradía de María Santísima de Araceli, Gregorio Espejo. Este encuentro simbólico refuerza los lazos entre la administración regional y local en la promoción de las tradiciones.
En su discurso, Moreno subrayó que «la fuerza de Andalucía se palpa en sus tradiciones», haciendo especial hincapié en la importancia de la fiesta de las Cruces de Córdoba, que cuenta con una historia de más de cuatro siglos. Destacó que esta celebración no solo es un tesoro cultural, sino que también ofrece lecciones para el futuro, demostrando que es posible avanzar como sociedad sin perder la identidad.
Asimismo, el presidente expresó que «Córdoba enseña que el verde, la sombra y el agua no son solo adornos, sino calidad de vida». Estas afirmaciones reflejan su visión sobre la importancia de integrar la naturaleza en el desarrollo urbano y mejorar así la calidad de vida de los ciudadanos.
La celebración de estas tradiciones y su reconocimiento por parte de la Junta de Andalucía no solo contribuyen a preservar la cultura local, sino que también fomentan el turismo en la región. La rica herencia cultural de Andalucía, representada a través de eventos como las Fiestas Aracelitanas, se convierte en un atractivo tanto para visitantes como para residentes.
En conclusión, la participación de Juanma Moreno en la ofrenda floral a la Virgen de Araceli no solo reafirma su compromiso con las tradiciones andaluzas, sino que también sirve como un recordatorio de la importancia de mantener vivas las costumbres que definen la identidad de la región. La celebración de estas festividades no solo enriquece el legado cultural, sino que también promueve un sentido de comunidad y pertenencia entre los andaluces.
