La ausencia del Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el funeral de dos agentes de la Guardia Civil fallecidos en un accidente marítimo ha generado malestar en la Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil). La indignación fue expresada por su secretario general, Ángel Lezcano, al llegar a la capilla ardiente en la Comandancia de Huelva, donde se encontraban los cuerpos de Germán Pérez y Jerónimo Jiménez, quienes perdieron la vida mientras perseguían a una narcolancha. Lezcano subrayó que la falta de reconocimiento de la profesión como «una profesión de riesgo» es inaceptable y pidió al Gobierno que reconsiderara su postura.
El comunicado de los agentes también reflejó su descontento por la escasa representación institucional en el evento, destacando la ausencia de Marlaska y otros miembros del Ejecutivo. En contraste, sí asistieron personalidades como el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y la ex vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero. La llegada de Montero fue recibida con protestas, en un ambiente tenso donde los asistentes la acusaron de acudir solo para «hacerse la foto». Durante su intento de condolencias a las familias, los gritos de rechazo se hicieron escuchar claramente.
Desde Jucil, se criticó duramente la falta de apoyo del Gobierno hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, particularmente con quienes luchan contra el narcotráfico en las costas andaluzas. La asociación enfatizó que el trágico suceso no es un caso aislado, sino una consecuencia directa de años de falta de medios y de una estrategia ineficaz frente a este problema. En sus declaraciones, reclamaron la necesidad de «refuerzos reales, más recursos y reconocimiento profesional» para quienes están en la primera línea de combate al narcotráfico.
Asimismo, se mencionó que la Fiscalía de Andalucía ha alertado sobre el alarmante aumento de la actividad del narcotráfico, destacando la creciente violencia y capacidad logística de estas organizaciones. Esta afirmación contrasta con las recientes declaraciones de Marlaska, quien afirmó que su Gobierno ha destinado más recursos que ninguno anterior en esta área. Agustín Domínguez, portavoz de Jucil en Cádiz, cuestionó esta afirmación, recordando que mientras el Gobierno se muestra complacido, continúan falleciendo guardias civiles en el cumplimiento de su deber.
La asociación también expresó su apoyo a las familias de los agentes fallecidos, añadiendo que dos compañeros se encuentran hospitalizados, aunque su estado es estable. La situación emocional de los familiares se describió como devastadora, ya que uno de los fallecidos había perdido recientemente a un hijo. La viuda, también agente, se encuentra en una difícil situación tras haber perdido a su padre, a su hijo y a su marido en un corto periodo.
Por otro lado, la ausencia de Marlaska se debe a que acompaña a la ministra de Sanidad, Mónica García, y al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, a Tenerife para coordinar la llegada de un crucero afectado por un brote de hantavirus. Aunque Marlaska no estuvo presente, sí acudieron otros altos funcionarios, como la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, y la directora general de la Guardia Civil, Mercedes Gómez. Moreno, al llegar al funeral, hizo hincapié en que el tráfico de drogas es un gravísimo problema tanto para Andalucía como para el resto de España, apoyando así las demandas de los guardias civiles.
Desde el Partido Popular, su presidente, Alberto Núñez Feijóo, exigió la dimisión de Marlaska durante un acto en Ceuta, manifestando que su incompetencia es evidente. Feijóo también ofreció su condolencia a las familias de los fallecidos y destacó la injusticia de que se repitan tragedias similares a la de Barbate, donde también fallecieron agentes en circunstancias similares.
Finalmente, el líder de Vox, Santiago Abascal, también se pronunció sobre el asunto desde un acto electoral en Linarejos, criticando al Gobierno por su falta de apoyo y permitiendo que los delincuentes operen con total impunidad. La situación en torno a la seguridad en Andalucía continúa siendo un tema central a medida que se desarrollan las campañas electorales, con un creciente clamor por una mayor protección y recursos para quienes están en la línea de frente en la lucha contra el narcotráfico.
