El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado la distribución de unas ayudas excepcionales que alcanzan un total de 685 millones de euros para el sector agrario afectado por las borrascas de finales de enero y principios de febrero. Esta iniciativa es impulsada por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, y tiene como finalidad compensar las pérdidas económicas y recuperar el potencial productivo de las explotaciones agrarias en la comunidad. Las ayudas se dividen en tres líneas, con especial atención a los daños causados en cultivos, infraestructuras y medios de producción.
Las inclemencias meteorológicas provocaron el desbordamiento de ríos, arrastrando tierra y vegetación, lo que afectó gravemente a las infraestructuras agrícolas, incluyendo sistemas de riego y invernaderos. La situación fue particularmente complicada para el sector ganadero, que requiere cuidados diarios en las fincas, las cuales también sufrieron daños en sus accesos. Esto llevó a que muchas explotaciones se vieran temporalmente aisladas, complicando aún más la situación de los agricultores y ganaderos.
El objetivo central de estas subvenciones es restaurar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias en Andalucía y prevenir el abandono de la actividad agrícola y ganadera. La Junta ha destacado que estas ayudas son fundamentales para preservar el tejido productivo del medio rural, que es esencial para la economía local.
La primera línea de ayudas, que asciende a 500 millones de euros, está destinada a los agricultores cuyas explotaciones se encuentran en las áreas más afectadas. La Consejería de Agricultura ha realizado una evaluación exhaustiva de los daños en los cultivos, clasificándolos según el tipo de explotación, ya sea herbácea, leñosa o invernaderos. Esto ha permitido elaborar un listado de beneficiarios potenciales que se acogerán a estas ayudas.
En cuanto a las subvenciones, se han establecido diferentes cuantías por hectárea, dependiendo de los cultivos afectados. Así, los cultivos herbáceos de secano recibirán 800 euros por hectárea, mientras que los leñosos de regadío podrán optar por hasta 6.200 euros. En el caso de invernaderos y macrotúneles, la cifra puede alcanzar los 15.000 euros por hectárea.
La segunda línea de ayudas, que cuenta con un presupuesto de 110 millones de euros, está dirigida a productores que, aunque no estén en las áreas más perjudicadas, puedan demostrar pérdidas significativas. Esta categoría contempla diferentes importes dependiendo del tipo de cultivo y del fenómeno que haya causado los daños. Así, las ayudas para inundaciones mantendrán los mismos niveles que en la primera línea, mientras que para daños por viento se contemplan reducciones del 50% en los importes asignados a fincas no aseguradas.
Los ganaderos también recibirán apoyo a través de una tercera línea de 75 millones de euros, destinada a aquellos que estén registrados en el Registro de Explotaciones Ganaderas de Andalucía (REGA) y que hayan sufrido daños notables a causa de las borrascas. Las ayudas se calcularán en función de la Unidad de Ganado Mayor (UGM) o el número de colmenas en las explotaciones. Por ejemplo, se prevén 100 euros por UGM para ganaderías extensivas de rumiantes y porcinos, y 20 euros por colmena para apicultores.
Es importante resaltar que, aunque la Junta tiene la intención de compensar a todos los afectados, estas ayudas podrían verse prorrateadas si el número de solicitudes excede la disponibilidad de fondos. Este enfoque busca garantizar que se atiendan todas las circunstancias específicas de los damnificados, reflejando así el compromiso del gobierno regional con la recuperación del sector agrario andaluz.
