En un anuncio reciente, el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, informó sobre el estatus de la situación de emergencia en Andalucía, que ha estado vigente desde el 3 de febrero. Esta medida se adoptó a las 13:55 horas de este sábado después de once días en la fase operativa 2, que fue activada tras la extensa serie de borrascas que han afectado a la región.
Sanz explicó que la transición a la fase operativa 1 significa que las emergencias que se presentan actualmente pueden ser gestionadas con los recursos ordinarios de la Junta de Andalucía, sin necesidad de un despliegue extraordinario de los órganos centrales del Sistema Nacional de Protección Civil. Las incidencias que se siguen reportando están en su mayoría relacionadas con episodios de viento, que han continuado afectando diversas localidades en la comunidad.
La Unidad Militar de Emergencias (UME), que había estado trabajando en la provincia de Jaén, se ha replegado y ha finalizado su labor en el Puesto de Mando Avanzado de Ronda. La gestión de las emergencias ha sido coordinada por la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), junto a diferentes cuerpos de seguridad y servicios de emergencia, quienes han estado trabajando de manera conjunta para atender la situación.
Desde el inicio de esta crisis, se han gestionado más de 13.000 emergencias en toda Andalucía, de las cuales 2.218 corresponden a la provincia de Jaén. Esta situación ha sido calificada de «extraordinaria y sin precedentes», tanto por su duración como por la extensión geográfica de su impacto. Se ha destacado la colaboración de múltiples organismos, incluyendo bomberos, Protección Civil y fuerzas de seguridad, así como la participación de expertos del CSIC para analizar los efectos de las inclemencias meteorológicas.
En los momentos más críticos de la emergencia, se activaron las operaciones en 23 escenarios de emergencia en 30 municipios de varias provincias andaluzas, incluyendo Cádiz y Málaga. Más de 1.500 efectivos de la EMA y hasta 600 militares de la UME fueron desplegados para atender la situación.
La protección de la vida ha sido la prioridad del operativo, resultando en más de 11.000 desalojos preventivos durante los peores días. Actualmente, quedan 2.823 personas desplazadas, de las cuales 71 se encuentran en la provincia de Jaén, principalmente debido a deslizamientos de tierra. Además, Cruz Roja ha llevado a cabo el mayor despliegue de su historia en la región, atendiendo a más de 5.700 personas afectadas por las circunstancias.
Por último, aunque la fase operativa ha sido desescalada, la Junta de Andalucía continuará realizando un seguimiento continuo de la situación. Esto implica vigilancia de cauces y revisión de infraestructuras, así como la atención a la población que todavía se encuentra afectada. Sanz subrayó la importancia de seguir las recomendaciones de la EMA 1-1-2, agradeciendo la colaboración de la ciudadanía, fundamental para mitigar riesgos y aumentar la resiliencia ante futuras emergencias.





























