El acceso a la vivienda ha vuelto a cobrar protagonismo en el debate político andaluz, especialmente con las elecciones autonómicas a la vista. La situación del mercado inmobiliario es tensa, caracterizada por notables disparidades territoriales y sociales. Recientes datos del Índice Inmobiliario de Fotocasa revelan que el precio medio de la vivienda en Andalucía se sitúa en 2.797 € por metro cuadrado, mientras que en el sector del alquiler, el precio asciende a aproximadamente 11,87 € por metro cuadrado. Por su parte, el portal Idealista indica que el precio medio en la comunidad alcanza los 2.817 € por metro cuadrado, mostrando un incremento del 1,2 % en comparación con el mes anterior y un notable aumento del 20,2 % respecto a febrero de 2025.
A pesar de que Andalucía tiene valores medios similares en general, existen variaciones significativas entre sus provincias. Málaga destaca como la provincia con los precios más altos, tanto para la compraventa como para el alquiler. En la capital malagueña, el precio medio de venta alcanza los 4.416 € por metro cuadrado, mientras que el alquiler se sitúa en 16,03 € por metro cuadrado. Según los datos de Fotocasa, una vivienda media de 80 metros cuadrados en Málaga tiene un costo aproximado de 353.260 € si se compra, y de 1.282 € mensuales si se alquila.
Además, Málaga se ha consolidado como un punto clave para la inversión inmobiliaria, con un 31,11 % de las compraventas en el cuarto trimestre de 2025 realizadas por compradores internacionales, según datos del Colegio de Registradores. En Sevilla, los precios del alquiler también son elevados, con un coste de 12,84 € por metro cuadrado. Esto implica que el alquiler de un piso de 80 m² puede llegar a unos 1.027 € al mes. En el ámbito de la compraventa, el precio medio en la capital andaluza es de 2.162 € por metro cuadrado.
Por otro lado, Cádiz se posiciona como la segunda provincia de Andalucía con los precios más altos, alcanzando 2.356 € por metro cuadrado. El alquiler en esta provincia se sitúa en torno a 11,71 € por metro cuadrado. En contraste, otras provincias andaluzas presentan precios más accesibles. En Huelva, el precio medio de compraventa es de 1.719 € por metro cuadrado y el alquiler ronda los 10,93 €, mientras que en Córdoba, los valores son más bajos, con 1.628 € por metro cuadrado para la compraventa y 8,62 € en el alquiler.
Jaén es una de las provincias con los precios más asequibles, con un valor medio de compraventa de 1.070 € por metro cuadrado y un alquiler que ronda los 6,57 €. Esto posiciona el costo medio de una vivienda de 80 m² en aproximadamente 85.618 € en venta y alrededor de 525 € al mes en alquiler. Estas cifras evidencian la complejidad del acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes andaluces, quienes enfrentan desafíos significativos para encontrar un hogar propio.
Desafíos para los jóvenes
Un informe de Fotocasa Research revela que el 37 % de los jóvenes entre 18 y 34 años han estado activos en el mercado inmobiliario en el último año, lo que representa una disminución de cinco puntos en comparación con el año anterior. De este grupo, el 35 % busca una vivienda, ya sea para comprar o alquilar, mientras que solo el 3 % ofrece propiedades en el mercado. El alquiler sigue siendo la opción más elegida, aunque su popularidad ha disminuido ligeramente. Actualmente, un 24 % opta por arrendar un inmueble o habitación, frente al 28 % del año anterior, mientras que el 18 % considera la compra como una opción viable.
En este contexto, diversas organizaciones sociales han intensificado sus críticas hacia la política de vivienda de la Junta de Andalucía. Comisiones Obreras de Andalucía y Cáritas han señalado que el 23 % de la población en la comunidad vive en riesgo de pobreza o exclusión social, según el informe ‘Exclusión y desarrollo social en Andalucía 2025’ de la Fundación FOESSA. Estas organizaciones han hecho un llamado a aumentar la inversión en políticas de empleo, formación y protección social, así como a desarrollar medidas que garanticen el derecho a la vivienda.
Una de las críticas más destacadas es la falta de aplicación de la legislación que permitiría limitar las subidas de alquiler en zonas tensionadas. Según los sindicatos, esta inacción dificulta la contención de precios y deja a los arrendatarios sin protección. CCOO ha manifestado que la normativa actual en materia de vivienda parece favorecer más a los intereses de los promotores privados que a los de la mayoría social.
