El acceso a la vivienda en propiedad se está volviendo cada vez más complicado en Málaga, donde las familias deben reunir un ahorro previo de 96.651 euros para poder financiar la adquisición de un piso de dos dormitorios. Esta cifra posiciona a la capital de la Costa del Sol entre las ciudades españolas que requieren mayor capital inicial para acceder a una hipoteca, acercándose al umbral de los 100.000 euros.
Un estudio publicado en marzo revela que el principal impedimento para la compra de una vivienda no es la cuota mensual, que sigue siendo inferior al alquiler, sino la alta entrada requerida por las entidades financieras, lo que obliga a las familias a tener ahorros significativos antes de poder solicitar un préstamo hipotecario.
A nivel nacional, el ahorro medio necesario para acceder a una vivienda se establece en 64.568 euros, lo que significa que Málaga exige más de 30.000 euros adicionales en comparación con la media del país.
Entre las ciudades donde más ahorro se exige, la capital malagueña se encuentra entre las primeras en el ranking por volumen de ahorro requerido, ocupando un lugar destacado tras algunas de las ciudades con mercados inmobiliarios más tensionados. Encabezando esta lista se encuentra Palma, donde se necesitan 147.116 euros, seguida de San Sebastián con 137.700 euros, Madrid con 117.793 euros y Barcelona con 103.172 euros.
En esta clasificación, Málaga ocupa el cuarto lugar con 96.651 euros, superando a otras ciudades importantes como Valencia (77.503 euros), Pamplona (76.240 euros) y Bilbao (73.448 euros). Este aumento en el requerimiento de ahorro refleja el notable encarecimiento del mercado inmobiliario en la ciudad en los últimos años, impulsado por una demanda tanto nacional como internacional.
La diferencia con otras capitales andaluzas es aún más llamativa. Mientras que en Málaga se requieren casi 97.000 euros, el ahorro exigido en Cádiz se sitúa en 68.159 euros y en Granada en 67.681 euros, ambas ya por encima de la media nacional. No obstante, el contraste es más pronunciado en comparación con otras ciudades de la comunidad: en Córdoba se necesitan apenas 39.164 euros, y en Jaén solo 34.596 euros, lo que implica que adquirir una vivienda en Málaga requiere casi el triple de ahorro previo que en algunas capitales andaluzas.
A pesar de estas barreras iniciales, comprar una vivienda sigue siendo más económico que alquilar en la mayoría de las ciudades españolas una vez que se logra la financiación. En promedio, la cuota hipotecaria para una vivienda de dos dormitorios se sitúa en 698 euros mensuales, mientras que el alquiler alcanza los 1.088 euros, lo que indica que comprar es un 36% más barato que arrendar.
En Málaga, sin embargo, la diferencia es menor, con una cuota hipotecaria que resulta un 16% más baja que el alquiler, una discrepancia inferior a la de otras grandes urbes. En Barcelona y Valencia, por ejemplo, comprar es un 38% más barato que alquilar, mientras que en Sevilla la diferencia es del 36% y en Madrid se sitúa en el 23%.
Estos datos ponen de manifiesto una paradoja creciente en el mercado inmobiliario: aunque pagar una hipoteca puede ser más asequible que alquilar, el alto ahorro inicial requerido excluye a un gran número de potenciales compradores. En ciudades con una fuerte presión inmobiliaria como Málaga, donde los precios de las viviendas han aumentado considerablemente en los últimos años, la barrera de entrada se aproxima a los 100.000 euros, complicando el acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes y las familias con menos capacidad de ahorro.
