La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido su labor al frente del Ministerio en una reciente rueda de prensa, donde confirmó su intención de centrarse en la política autonómica, justo antes de las elecciones en Andalucía. La dirigente socialista ha manifestado que deja casi finalizados los Presupuestos Generales del Estado, indicando que será su sucesor quien se encargue de su presentación.
Montero ha afirmado que su tarea en el Gobierno de España ha concluido y que ha dejado las cuentas públicas «preparadas para poder empezarlo». Además, ha destacado la pronta votación de un decreto de medidas económicas en el Congreso que, según aseguró, ha sido elaborado «en tiempo récord» gracias a experiencias anteriores. La ministra se mostró confiada en que esta iniciativa contará con «el apoyo mayoritario de todos los grupos parlamentarios».
En relación a los Presupuestos, la ministra ha señalado que su contenido aborda las principales preocupaciones de los ciudadanos, poniendo especial énfasis en áreas como la vivienda, la formación profesional y las infraestructuras. No obstante, Montero recordó que su aprobación dependerá de los acuerdos alcanzados con los distintos grupos políticos, un aspecto que ella considera «lo más importante».
Este anuncio se produce en un momento clave, ya que se encuentra en plena precampaña de las elecciones andaluzas, que se celebrarán el 17 de mayo. Montero, quien también es secretaria general del PSOE andaluz, afirmó que su partido está «preparado» para afrontar los comicios, poniendo en valor su experiencia como consejera de Sanidad. Si logra acceder a la presidencia de la Junta, su primera medida será implementar «un plan propio para salvar la sanidad pública andaluza», con el objetivo de recuperar una atención digna y restaurar la confianza en el sistema de salud.
La ministra ha contextualizado las próximas elecciones como una oportunidad crucial para definir el futuro de Andalucía, afirmando que «vamos a decidir el modelo de sociedad en el que queremos que vivan nuestros hijos». Montero se mostró convencida de que el PSOE puede liderar «el cambio» en la región, apostando por un modelo que priorice las necesidades de la ciudadanía.
En resumen, la gestión de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda se encuentra en una fase de transición, mientras ella se prepara para un nuevo desafío político en Andalucía. El futuro de las cuentas públicas y de la sanidad andaluza, junto con el respaldo de otros partidos, serán determinantes en el camino hacia las elecciones. La ministra ha dejado claro que su legado en el ámbito nacional está listo para ser ejecutado, pero ahora pone su mirada en los retos que le esperan en la comunidad autónoma.
