María Luz Gómez, de 90 años, se ha propuesto cambiar la percepción que tiene la sociedad española sobre las personas mayores, a quienes considera a menudo marginadas. Con el apoyo de su partido, Por Un Mundo Más Justo, su objetivo es demostrar que la edad no es un obstáculo, sino un valor añadido. El 17 de mayo, su nombre figurará en las papeletas para optar a la presidencia de la Junta de Andalucía.
Gómez se presenta como la candidata a liderar una comunidad autónoma con una población cada vez más envejecida. Ella misma se compara con otros candidatos más jóvenes, argumentando que su experiencia y vivencias la colocan en una posición única para representar a la ciudadanía. Aunque reside en Málaga desde hace años, sus raíces se encuentran en Granada, donde nació por deseo de su madre, que anhelaba que su hija tuviera esa conexión.
La candidata, que durante su vida ha cultivado un entorno familiar armonioso, ha decidido dar el paso hacia la política para ser la voz de aquellos que, como ella, han sido olvidados por la sociedad. A sus 90 años, repite que “la edad es un número, no limita la capacidad”. Su propuesta más destacada consiste en crear un plan de empleabilidad para las personas mayores de 50 años que se enfrentan a la dificultad de encontrar trabajo.
“Todos somos válidos para todo. Lo que no sabemos, lo aprendemos”, afirma María Luz, quien sostiene que millones de mayores en España se sienten jubilados en todos los aspectos de la vida. Defiende que se les debe dar un espacio y una voz, ya que cree que su contribución a la sociedad es invaluable. “Nunca se es lo suficientemente mayor para aportar», expresa, enfatizando la importancia de integrar a los mayores en la vida activa del país.
Consciente de que ser candidata con 90 años puede generar escepticismo, su objetivo no es solo ganar, sino usar su plataforma para concienciar sobre la importancia de reconocer el valor de los mayores en la política y la sociedad. “Quiero que se me escuche, que el ruido de una señora de noventa en una lista autonómica sirva para remover conciencias”, comenta Gómez, que busca generar un debate sobre la situación actual del colectivo.
Gómez, que tiene un profundo amor por su familia y sus raíces, ha tenido una trayectoria profesional destacada. En sus años como empresaria, llegó a dirigir un equipo de 140 personas, lo que demuestra que su capacidad no ha disminuido con la edad. Sin embargo, no se conforma con su pasado; sigue luchando por mejorar la vida de quienes la rodean, desde los ancianos solitarios hasta los jóvenes que buscan su camino en el mundo laboral.
Su labor en el partido ha estado centrada en la creación de propuestas que fomenten una interconexión entre generaciones. “La idea de que los mayores ayuden a los jóvenes y viceversa es algo que debemos potenciar”, dice. Además, propone soluciones innovadoras como la creación de redes de mentores jubilados que acompañen a emprendedores jóvenes en la realización de sus proyectos.
A pesar de su avanzada edad, María Luz se mantiene al día en el uso de la tecnología, empleando herramientas digitales para conectarse con personas de toda España. “Lo que no sé, lo aprendo, y estoy encantada”, declara, resaltando su interés por cerrar la brecha digital de los mayores y facilitar el acceso a la tecnología a quienes puedan sentirse perdidos en ese ámbito.
Su enfoque humanista y su deseo de romper con estereotipos son pilares fundamentales de su candidatura. “No prometo milagros, pero espero que la gente al ver a una mujer de noventa en la papeleta piense en su abuela”, señala. Gómez busca que su presencia en las elecciones sirva como un símbolo de esperanza y motivación para futuras generaciones.
Con el lema «Con María Luz al Parlamento Andaluz», la candidata ha comenzado a involucrar a los jóvenes en su campaña, buscando el apoyo de una nueva generación que también puede beneficiarse de su experiencia. “A veces, creo que la juventud empatiza con los mayores más de lo que muchos creen”, enfatiza, reafirmando su convicción de que la política debe ser un espacio inclusivo y diverso.
María Luz Gómez está decidida a abrir nuevas puertas, no solo para ella, sino para todos los que han sido ignorados por el sistema. Al concluir su mensaje, se manifiesta optimista, dispuesta a enfrentar el desafío con la energía de una persona que ha vivido muchas vidas en una sola. “Lo vamos a recibir con alegría y ánimo, un ánimo que no debería faltar jamás”, concluye con una sonrisa, lista para marcar un cambio significativo en la política andaluza.
