La situación de la sanidad pública en Andalucía ha vuelto a ser objeto de controversia en el ámbito político, justo cuando se entra en la recta final de la precampaña electoral. Este viernes, comenzará oficialmente la campaña para las elecciones del 17M. La presidenta de Amama Sevilla, la asociación de mujeres que luchan contra el cáncer de mama, Ángela Claverol, ha denunciado que el gobierno regional ha deteriorado el sistema sanitario, afectando desde la atención primaria hasta los tratamientos oncológicos.
Durante una rueda de prensa, Claverol hizo un llamado a la ciudadanía andaluza para que se conciencien sobre la importancia de un sistema de salud pública accesible y de calidad, rechazando las privatizaciones. “Es fundamental que todos comprendamos que necesitamos una sanidad pública que nos atienda en todo momento”, subrayó. Estas afirmaciones se dieron en el marco de un taller de autoexploración para la detección precoz del cáncer de mama, donde también estuvo presente la coordinadora provincial de IU y candidata de Por Andalucía en Almería, María Jesús Amate.
Amate, en su intervención, criticó al gobierno de Juanma Moreno y al Partido Popular andaluz, acusándolos de desviar recursos de la sanidad pública hacia la privada, priorizando los intereses empresariales sobre la salud de la población. Resaltó la necesidad de mejorar el sistema sanitario para garantizar una detección temprana de diversas enfermedades, a través de programas de cribado efectivos, especialmente en lo que respecta al cáncer de mama, urológico y neonatal.
Desde el partido Vox, su candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, también expresó su descontento con la gestión sanitaria del gobierno autonómico. En una reciente comparecencia en Cádiz, acusó al Ejecutivo de estar “exportando profesionales sanitarios” en lugar de cuidar a los que permanecen en la región, lo que, a su juicio, contribuye al deterioro del sistema. Según sus declaraciones, cada año más de 500 médicos abandonan Andalucía debido a las malas condiciones laborales ofrecidas por el gobierno de Moreno.
Gavira relacionó la actual huelga de médicos con la incapacidad de los líderes políticos para mejorar la atención sanitaria en Andalucía y destacó que los salarios de los médicos en la región son inferiores a los del resto del país. Prometió que, de llegar al gobierno, se incrementaría la inversión en salud y se igualarían los sueldos de los profesionales sanitarios.
El candidato de Vox también alertó sobre las listas de espera interminables que enfrentan los pacientes, subrayando que Andalucía es la comunidad donde los ciudadanos suelen someterse a operaciones con más retraso. Criticó el anuncio de un nuevo hospital en Cádiz, sugiriendo que solo surge como estrategia electoral, y advirtió que la sanidad se ha convertido en uno de los principales problemas para los ciudadanos andaluces. Gavira fue aún más allá al vincular el colapso del sistema sanitario con las «regularizaciones masivas de inmigrantes ilegales».
En medio de estas críticas y acusaciones, la sanidad pública andaluza se ha vuelto un tema central en la campaña electoral. Es previsible que el debate sobre este asunto se intensifique a medida que se acerque la fecha de las elecciones en mayo, reflejando las preocupaciones de una ciudadanía que reclama mejoras urgentes en el sistema sanitario.
