Las discusiones entre Por Andalucía y Podemos continúan sin llegar a un acuerdo definitivo, alargándose más de lo previsto. Este jueves, los partidos involucrados llevaron a cabo una prolongada reunión en Sevilla, que comenzó por la mañana y se extendió durante al menos diez horas, interrumpida solo por un almuerzo y breves pausas. El propósito principal de este encuentro fue concretar el registro formal de la confluencia, un proceso que debe completarse antes del 3 de abril a las 24 horas.
En esta cita participaron representantes de todas las formaciones políticas, a excepción de Alternativa Republicana, que aunque es parte de la coalición, no estuvo presente. Según informaron diversas fuentes, los líderes de las delegaciones incluyeron a Toni Valero y Ernesto Alba por Izquierda Unida, Esperanza Gómez por Sumar, Nicolás Sguiglia en representación de Podemos, José Antonio Jiménez de Iniciativa del Pueblo Andaluz, y Rosa Galindo por el Partido Verde.
Los miembros de Podemos habían mostrado resistencia a participar en las reuniones de la mesa de partidos de Por Andalucía, a pesar de su integración en el grupo parlamentario. Sin embargo, decidieron unirse a esta reunión en un momento en que la coalición había avanzado considerablemente en su proceso, incluyendo la elección de su candidato, que es Maíllo, y la elaboración de un borrador de su programa electoral.
Este largo encuentro fue factible gracias a un cambio estratégico en la postura de Podemos, que se evidenció la semana pasada. El antiguo candidato de la formación, Juan Antonio Delgado, y el secretario de Organización estatal, Pablo Fernández, han manifestado su disposición a colaborar. Fernández mencionó que había una “mano tendida a Maíllo para alcanzar un acuerdo que permita desalojar a Moreno Bonilla de la Junta de Andalucía”. Además, se comprometieron a negociar con todos los miembros de la coalición, incluyendo a Sumar, sin imponer condiciones iniciales.
El acercamiento de Podemos no solo tiene implicaciones a nivel andaluz. Hace aproximadamente un mes, el partido enfrentó un revés electoral en Castilla y León, donde tanto ellos como la alianza IU-Sumar no lograron obtener representación en las Cortes. Este resultado profundizó una crisis que ya se había manifestado en Aragón, y fue calificado como «desastroso» por la dirección de Madrid. Las encuestas recientes, tanto de GAD3 como de SocioMétrica, apuntan a una posible exclusión de Podemos del parlamento andaluz si se presentan de manera independiente.
Finalmente, una consulta rápida a su base de inscritos, realizada el martes y resuelta en un tiempo récord de 24 horas, permitió al partido avanzar hacia la búsqueda de un pacto amplio, recibiendo un respaldo del 81,4% de los votantes. A raíz de esto, Por Andalucía convocó la reunión de este jueves, con la esperanza de avanzar en la conformación de una alianza efectiva.
