En la provincia de Jaén, alrededor de 15.000 personas sufren de párkinson, una cifra que contrasta notablemente con la escasez de especialistas, que se estima en solo entre tres y cuatro. Esta situación es motivo de preocupación para el movimiento asociativo, especialmente en el contexto del Día Mundial del Párkinson, celebrado cada año el 11 de abril. La falta de profesionales ha generado listas de espera que superan los dos años, lo que representa un grave problema en una enfermedad que a menudo se manifiesta mucho antes de recibir un diagnóstico adecuado.
Este reclamo coincide con las demandas de la Federación Andaluza de Parkinson (FANDEP), que aboga por una mejor coordinación en el sistema sociosanitario, así como un aumento en las políticas públicas enfocadas en este colectivo. Además, la federación solicita una mayor inversión en investigación y la realización de un estudio epidemiológico que refleje la situación actual del párkinson. Según la FANDEP, esta enfermedad requiere una atención «multidisciplinar, coordinada y sostenida en el tiempo». A pesar de ello, se denuncia que las organizaciones que trabajan en este ámbito operan con financiamiento «insuficiente e inestable».
El párkinson es una enfermedad neurodegenerativa que impacta el movimiento y, aunque comúnmente se asocia con temblores, presenta otros síntomas tanto motores como no motores. Entre los síntomas motores se encuentran la lentitud de movimientos y las dificultades en la motricidad fina, mientras que los síntomas no motores pueden incluir la pérdida del olfato y el insomnio. Aunque la mayoría de los diagnósticos se realizan entre los 50 y 55 años, cada vez son más frecuentes los casos en personas más jóvenes. Según Juan de Dios Gómez, presidente de la Asociación Muévete por el Parkinson Jaén, se prevé que en pocos años el párkinson podría convertirse en la enfermedad neurodegenerativa más habitual a nivel mundial, superando al Alzheimer.
Gómez menciona que el tratamiento del párkinson «es un traje a medida», lo que implica la necesidad de ajustes frecuentes. Sin embargo, muchos pacientes enfrentan largos periodos, a veces de más de un año, sin revisión médica, lo que afecta negativamente su calidad de vida. La Asociación Muévete por el Parkinson Jaén, que cuenta actualmente con unos 90 socios, se ha convertido en un recurso fundamental para aquellos que no hallan la respuesta necesaria en el sistema público. Gómez asegura: «Llegamos allí donde no puede llegar una receta de la Seguridad Social».
Este recurso cuenta con un equipo que incluye una trabajadora social, un psicólogo, un logopeda y un fisioterapeuta, que ofrece terapias tanto individuales como grupales para pacientes y cuidadores. Se considera que la labor de los cuidadores es «fundamental». Además, el fisioterapeuta realiza visitas a domicilio para aquellos que no pueden desplazarse.
Dentro de las actividades que resultan beneficiosas para las personas con párkinson, el tenis de mesa ha demostrado ser eficaz en la mejora de la coordinación, los reflejos, la concentración y la movilidad lateral, además de fomentar la socialización. La asociación colabora con el Club de Tenis de Mesa Hujase y organiza un torneo inclusivo que tendrá lugar el 16 de mayo.
Aunque el Día Mundial del Parkinson se conmemora el 11 de abril, la Asociación Muévete por el Parkinson Jaén dedica todo el mes a actividades de sensibilización. En la Universidad de Jaén, se presenta la exposición ‘Empatía. Ponte en mis zapatos’, compuesta por fotografías de Juan de Dios Gómez, que estará disponible hasta el 29 de abril. Además, se llevará a cabo una conferencia del doctor José López Barneo el 28 de abril como parte de las actividades programadas.
En la provincia de Jaén, existen otras asociaciones similares en localidades como Andújar, Linares y Úbeda, que también trabajan en la atención y sensibilización sobre esta enfermedad. La necesidad de profesionales especializados y una mayor inversión en recursos es una reivindicación que se hace eco no solo en la provincia, sino en toda Andalucía, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad y sus familias.





























