Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida y candidato por la coalición Por Andalucía, ha afirmado que el 17 de mayo se definirá el futuro del modelo productivo en Andalucía. Durante un mitin celebrado en Jaén, subrayó la intención de su partido de implementar una ley de soberanía alimentaria que asegure que los precios de producción no caigan por debajo de los costos, además de proponer la creación de supermercados públicos para facilitar el acceso a productos a precios razonables para los colectivos más vulnerables.
La intervención de Maíllo coincidió con el luto por el fallecimiento de dos guardias civiles en acto de servicio, lo que llevó a su partido a cancelar actividades programadas para la mañana. En su discurso, destacó la necesidad de «rebelarse frente a la resignación» que ha caracterizado un modelo que, según él, ha llevado a la pérdida de población. La propuesta de Por Andalucía busca revertir esta tendencia mediante un modelo que priorice el sector primario y la industria, ofreciendo nuevas oportunidades a los ciudadanos de Jaén.
Asimismo, criticó el apoyo del Partido Popular (PP) al acuerdo de Mercosur, que permite la entrada de productos agrarios sudamericanos sin las garantías de calidad que se requieren en Europa, lo que, a su juicio, perjudica al sector agrícola andaluz en favor de la exportación de vehículos alemanes.
En relación a Vox, Maíllo los calificó de «lacayos de Trump», acusándolos de no defender los intereses del campo andaluz mientras se imponen aranceles que afectan al mercado de la aceituna. Aseguró que esta formación política no representa a la clase trabajadora ni a los más vulnerables, sino que está al servicio de élites poderosas.
El candidato de Por Andalucía hizo un llamado a la ciudadanía de cara al 17 de mayo, enfatizando que esta fecha marcará el futuro de la comunidad autónoma y su modelo productivo. Propuso un enfoque que apoye a los pequeños agricultores y que limite la especulación sobre la tierra.
En cuanto a la futura ley de soberanía alimentaria, Maíllo advirtió sobre la presión que sufren tanto productores como consumidores debido a la especulación en los precios. Defendió la necesidad de crear una entidad pública que garantice una alimentación de calidad y que fomente prácticas sostenibles en la agricultura y ganadería. En este sentido, propuso la instalación de supermercados públicos que ofrezcan productos a precios asequibles, asegurando que «no vamos a permitir que unos pocos fijen los precios de nuestros alimentos».
Durante su discurso, también abordó la transición energética, proponiendo la elaboración de un «mapa de situación de Andalucía» que identifique terrenos baldíos aptos para la instalación de infraestructuras energéticas, como plantas solares o eólicas. Destacó que su partido busca avanzar hacia una soberanía energética que reduzca la dependencia de los combustibles fósiles, sin perjudicar la producción agrícola.
Maíllo reafirmó la solidaridad de la comunidad andaluza y la necesidad de preservar un modelo de vida en común frente a la desconfianza y el individualismo. En su opinión, es fundamental desarrollar una «estrategia andaluza de protección rural» para hacer frente a la despoblación, que ha sido alimentada por un sistema económico que expulsa a los jóvenes de sus pueblos.
En el ámbito sanitario, el candidato hizo hincapié en la importancia de recuperar la sanidad pública, criticando la desvío de recursos hacia la sanidad privada. Se comprometió a aprovechar las infraestructuras existentes y a garantizar una educación pública y gratuita, incluyendo la formación profesional.
Sobre la dependencia, Maíllo explicó que su formación se compromete a cumplir con la ley en cuanto a los plazos para resolver solicitudes y asignar recursos, advirtiendo que las familias afectadas serían indemnizadas en caso de incumplimiento. En su crítica al PP, destacó que este partido ha «hecho negocio» con los retrasos en la atención a personas dependientes.
Finalmente, el candidato de Por Andalucía afirmó que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, se encuentra «nervioso» al haber perdido la mayoría absoluta. Según Maíllo, este estado de ansiedad se refleja en el enfoque del gobierno hacia su partido, que representa una alternativa sólida y creíble, capaz de ofrecer un gobierno alternativo y progresista en Andalucía. Su propuesta busca romper con un guion que, según él, otros partidos no han querido escribir, prometiendo un cambio significativo si logran acceder al poder.
