El concejal de Mantenimiento de Infraestructuras Públicas, Jerónimo García, ha realizado una visita a la zona de El Campillo para detallar las obras que se están llevando a cabo tras los estragos causados por las recientes lluvias. Estas iniciativas, enmarcadas dentro del Programa de Fomento de Empleo Agrario (PFEA) y la fase de urgencia del ‘Plan Renace’, buscan mitigar los problemas de escorrentías en la zona.
Durante su recorrido, García destacó que los trabajos se han enfocado especialmente en la intersección de las calles Trigal y Laurel, un área crítica en términos de acumulación de agua durante las tormentas. En primer lugar, se llevó a cabo una limpieza exhaustiva de los sedimentos y residuos que habían sido arrastrados desde las zonas altas de los olivares, los cuales habían quedado depositados en varias calles de El Campillo.
Asimismo, se han limpiado los imbornales y rejillas de recogida de aguas para mejorar la capacidad de drenaje de la zona. Otra de las acciones realizadas ha sido la reparación del pavimento deteriorado, especialmente en la calle Laurel, donde el asfalto había cedido cerca de la cuneta. Se ha efectuado el cajeado y saneado del terreno, seguido de su compactación y nivelación.
En diferentes tramos de las calles Trigal y Laurel, se han implementado trabajos de reparación que incluyen el cajeado del firme, el relleno con zahorra compactada y el posterior hormigonado. El objetivo de estas obras es mejorar la transitabilidad y prevenir futuros deterioros en la infraestructura.
Además, se prevé que en la próxima semana se intervenga en otro punto crítico, en la intersección de ambas calles, donde actualmente hay un camino sin asfaltar que arrastra una gran cantidad de sedimentos durante las lluvias. Las acciones en este área incluirán su saneamiento, compactación y hormigonado para disminuir la acumulación de arrastres y facilitar la evacuación del agua.
García enfatizó que estas intervenciones son parte de un esfuerzo por actuar rápidamente para minimizar los daños y mejorar la situación del entorno, mientras se plantean soluciones más duraderas. En este sentido, el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Linares se encargará de analizar el origen de las corrientes de agua que afectan al barrio, con la finalidad de desarrollar soluciones estructurales más definitivas.
Las obras mencionadas forman parte de la fase de reconstrucción y prevención del ‘Plan Renace’, que contempla acciones a medio y largo plazo para aumentar la resiliencia de la ciudad ante fenómenos meteorológicos adversos. García también destacó el compromiso del Ayuntamiento de Linares para continuar trabajando en diferentes barrios y pedanías, abordando los daños provocados por las tormentas y avanzando en la recuperación y mejora de los espacios públicos.




























