El XXI Maratón de Piano ha tenido lugar en el Centro Cultural Baños Árabes, donde se han reunido unos 500 jóvenes pianistas para compartir su pasión por la música en un ambiente de aprendizaje y convivencia. Durante toda la jornada, los participantes han tenido la oportunidad de tocar ante un público, lo que les ha permitido experimentar el nerviosismo y la emoción de la interpretación en vivo.
Este evento, que se aleja de la formalidad de los grandes conciertos, se centra en la exposición del aprendizaje. Alumnos procedentes de más de veinte conservatorios y escuelas de música de la provincia, desde Úbeda hasta Linares, han ocupado su turno en el piano, mostrando su dedicación y esfuerzo. La jornada ha sido una mezcla de formación y experiencias que han aportado un toque especial al evento.
La diputada de Cultura y Deportes, África Colomo, ha inaugurado la actividad resaltando la alta participación de esta edición y subrayando que el maratón no busca la perfección técnica, sino acompañar a los jóvenes en su proceso de aprendizaje. “Representan el futuro de la música”, ha añadido, destacando la importancia de estas experiencias en la formación de los músicos.
El maratón también sirve como anticipo del Concurso Internacional de Piano ‘Premio Jaén’, que celebrará su 67ª edición del 9 al 18 de abril. Este certamen actúa como un referente para los jóvenes pianistas, brindándoles la oportunidad de imaginar su futuro en el mundo musical y fomentando sus aspiraciones de pertenecer algún día a un circuito profesional.
Además de la interpretación musical, el evento fomenta valores esenciales en la formación de cualquier músico, como son la constancia, disciplina y la exposición ante el público. Estos aspectos, que a menudo no se enseñan en las aulas, son cruciales en una carrera musical y ayudan a los estudiantes a crecer como intérpretes.
A lo largo de la jornada, el edificio se ha llenado de vida, con grupos de estudiantes explorando las distintas salas, familias presentes para apoyar a los jóvenes músicos y profesores que observan atentamente cada actuación. Esta atmósfera resalta la música no solo como una disciplina académica, sino como una experiencia comunitaria que reúne a todos los asistentes en un mismo objetivo: compartir el amor por el piano.
La entrega de diplomas y recuerdos materiales al final del evento es solo un símbolo de la jornada. Lo verdaderamente significativo ocurre en cada interpretación, donde cada error superado y cada pieza finalizada contribuyen al proceso de aprendizaje. El XXI Maratón de Piano no es solo un espectáculo, sino un reflejo del camino que siguen los jóvenes músicos en su desarrollo, y en esa suma de esfuerzos se vislumbra claramente el futuro musical de la provincia.



























