El pasado jueves, el mundo de la veterinaria en Jaén se vio conmovido por el fallecimiento de Manuel Díaz-Meco Álvarez, quien dejó su huella en la profesión a los 90 años. Díaz-Meco, que fue presidente del Colegio de Veterinarios de Jaén entre 1971 y 1977, también se destacó como académico fundador de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
El Colegio de Veterinarios expresó sus condolencias a la familia y amigos del fallecido, resaltando su dedicación y esfuerzo por la ganadería y el mundo taurino. Según la institución, «un veterinario que ha velado como un titán por la profesión» merecía ser recordado por sus contribuciones tanto a su corporación como a la comunidad.
Nacido en 1936 en Valdenebro de los Valles, una localidad de Valladolid, Díaz-Meco se formó en la Facultad de Veterinaria de Madrid. A lo largo de su carrera, acumuló diversas especializaciones, incluyendo la Nutrición Animal y la Inseminación Artificial, además de contar con un diploma en Sanidad de la Escuela Nacional de Sanidad.
Su trayectoria destaca por su labor como veterinario titular en Montejícar, Granada, y como jefe del Centro de Inseminación en la Escuela de Capacitación Agraria de Marmolejo. También fue veterinario del Cuerpo Nacional, desempeñando funciones como jefe del Servicio Provincial de Ganadería en Jaén. En 1979, recibió el reconocimiento como comendador de número de la Orden Civil del Mérito Agrícola.
Los restos de Manuel Díaz-Meco fueron velados en el tanatorio San José, cercano al cementerio de Jaén. La misa y el entierro se realizaron la mañana del viernes. Su legado perdurará en la memoria de aquellos que lo conocieron y en el ámbito veterinario, donde su impacto sigue siendo significativo.
