La Asociación Abriendo Camino celebró recientemente su aniversario, conmemorando 25 años de labor en apoyo a las personas con discapacidad en Mengíbar. Este esfuerzo surgió hace más de dos décadas a partir de la iniciativa de varias familias que buscaban asegurar que sus hijos e hijas recibieran los apoyos y tratamientos necesarios. Desde entonces, la asociación ha crecido en estructura y número de beneficiarios, convirtiéndose en un referente en la provincia de Jaén.
El evento conmemorativo no solo fue un homenaje a los fundadores, sino también a los profesionales, voluntarios y vecinos que han apoyado a la entidad a lo largo de los años. En su discurso, el presidente de la Diputación Provincial de Jaén, Francisco Reyes, resaltó el origen humilde de Abriendo Camino, que ha evolucionado hacia un proyecto consolidado que atiende a diversas necesidades en el ámbito de la discapacidad.
La trayectoria de la asociación ha estado marcada por la ampliación de sus servicios. Lo que comenzó como una respuesta a necesidades terapéuticas específicas se ha convertido en una red de programas que incluyen atención especializada, formación, y la promoción de la autonomía. La entidad no solo brinda servicios, sino que también genera oportunidades para sus beneficiarios.
Uno de los programas más destacados de Abriendo Camino es el Servicio de Atención Temprana, que se centra en menores de seis años, permitiendo detectar y abordar de manera temprana posibles trastornos en el desarrollo. Este servicio se ha vuelto fundamental para muchas familias, que encuentran en él apoyo profesional y tranquilidad en los primeros años de vida de sus hijos.
Asimismo, otro proyecto que refleja la madurez de la asociación es la Casa Tutelada “Un lugar para soñar”, diseñada para que personas con discapacidad intelectual y del desarrollo puedan convivir y progresar hacia una mayor independencia. En este espacio se fomenta la autonomía personal, la convivencia y la elaboración de un proyecto vital adaptado a las necesidades individuales.
En su intervención, Reyes destacó la importancia del trabajo de asociaciones como Abriendo Camino, subrayando que “llegan donde las administraciones muchas veces no pueden”. Además, alentó a la entidad a continuar con su labor y a considerar la creación de una red de voluntariado que potencie su capacidad de acción y relación con la comunidad.
El apoyo institucional también juega un papel clave, como lo evidencian las políticas sociales de la Diputación, que para 2026 tendrán un presupuesto de más de 121 millones de euros. Este compromiso se fundamenta en la convicción de que el progreso es auténtico solo si incluye a todas las personas, sin distinción.
Veinticinco años después de su fundación, Abriendo Camino se ha transformado en una red de apoyo esencial y un testimonio de que la sociedad civil puede organizarse para lograr un cambio real. Desde Mengíbar, la asociación mira al futuro con la misma determinación que la llevó a iniciar su andadura, dispuesta a seguir abriendo camino en su misión de mejorar la vida de quienes más lo necesitan.





























