Recientemente, se han llevado a cabo las Mesas por Jaén, un proyecto que busca analizar la situación industrial de la provincia y sus perspectivas futuras. Esta iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Linares en colaboración con la Diputación Provincial, ha incluido un recorrido por diversas comarcas, destacando especialmente la importancia de La Loma y Las Villas. En este contexto, se ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptarse a los cambios constantes en un sector industrial que se encuentra en evolución, donde la innovación juega un papel fundamental.
Uno de los protagonistas de esta mesa ha sido José Luis Adán, delegado de IDEAL en Jaén, quien ha moderado el debate entre expertos de distintos ámbitos. Cada uno de los cinco intervinientes aportó su visión sobre los retos a medio y largo plazo que enfrenta la industria local. Jesús Casas, gerente de la Asociación Local de Comercio, Industria y Servicios (Alciser), señaló que el turismo es una de las principales fortalezas de Úbeda. Según él, es crucial integrar este sector con el comercio y la hostelería para atraer a más visitantes.
Casas destacó la importancia de diversificar servicios, especialmente en hostelería, donde actualmente hay una falta de opciones más económicas. Además, mencionó que los autobuses turísticos ahora tienen parada en la estación, gestionada por Alciser, lo que impulsa el flujo de visitantes hacia el casco histórico. Por otro lado, abogó por un desarrollo conjunto entre Úbeda y Baeza, ya que ambas ciudades comparten la distinción de Patrimonio de la Humanidad. Esto implica no solo crear suelo industrial, sino también mejorar la infraestructura y las comunicaciones.
En este sentido, el impacto de la llegada de nuevos suboficiales a la Academia de la Guardia Civil ha generado expectativas optimistas entre los comerciantes de la región. Desde Alciser, se están diseñando campañas dirigidas a este nuevo personal, esperando que la reactivación del acuartelamiento traiga consigo un impulso económico significativo para la ciudad. Sebastián Moreno, empresario de Baeza y ex-presidente de ABISC, coincidió en la necesidad de mejores infraestructuras, particularmente en el sector de eventos, donde se está observando un crecimiento notable.
Moreno propuso la creación de un centro de convenciones que beneficie a ambos municipios, apostando por eventos culturales que atraigan turistas y generen empleo. Estos eventos, como el festival Sentir Baeza o Futuroliva, no solo son atractivos para visitantes, sino que también luchan contra la despoblación. En este contexto, la agricultura también juega un papel esencial. José Gilabert, presidente de la SCA San Vicente de Mogón, resaltó la importancia del olivar tradicional y su futuro, a pesar de la coexistencia de modelos intensivos y tradicionales.
Gilabert indicó que hay una creciente demanda de aceite ecológico de alta calidad, lo que representa una oportunidad significativa para la región. Además, subrayó la necesidad de proteger las denominaciones de origen y promover el olivar tradicional a través de una asociación que unifique esfuerzos. Por su parte, en el ámbito de la innovación, Pedro Martínez, director gerente de IMS Control Industrial, presentó un plan que incorpora nuevas tecnologías y digitalización en la producción de aceite de oliva. Este enfoque busca mejorar la calidad y eficiencia, además de aprovechar los talentos locales.
El objetivo general es alcanzar un mayor ahorro y calidad en la producción, especialmente en un mundo donde muchas grasas más económicas se destinarán al biodiésel, aumentando así la demanda de aceite de oliva. También se mencionó como una oportunidad valiosa la llegada del Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación (CETEDEX) a la región, que podría impulsar aún más el desarrollo industrial.
Finalmente, todos los participantes coincidieron en la elevada calidad de vida que ofrecen estas tierras, resaltando el orgullo de vivir en una zona con tanto patrimonio cultural y natural. La declaración de Úbeda y Baeza como ciudades Patrimonio de la Humanidad ha sido un punto de inflexión en su desarrollo, convirtiéndose en un motor tanto económico como cultural para la región. La esperanza es que, al continuar trabajando en la diversificación y la innovación, estos municipios puedan seguir atrayendo a nuevas generaciones y mantener su legado.
