El panorama internacional actual está afectando el crecimiento económico que ha experimentado la provincia de Jaén en los últimos cinco años. La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel frente a Irán presenta riesgos para un mercado que ha mostrado un crecimiento constante desde la pandemia. En este contexto, las exportaciones hacia Oriente Medio se han incrementado notablemente, duplicándose en cinco años, según datos de la plataforma Andalucía Trade.
En 2025, Jaén logró exportar productos valorados en más de 22 millones de euros, reflejando un aumento del 120% en comparación con 2020, cuando las exportaciones alcanzaron cerca de 10 millones. Aunque esta cifra puede parecer pequeña en comparación con los 1.500 millones de euros que se exportan a otros mercados, indica un creciente interés de las empresas de la provincia por la región de Oriente Medio, donde el aumento es significativamente más alto que el global, que se sitúa en un 32%.
Sin embargo, la guerra actual está amenazando con socavar estos avances. Un ejemplo emblemático es el caso de Agua Mineral Cazorla, que se preparaba para enviar un cargamento a los Emiratos Árabes Unidos para hoteles. Con la mercancía lista, los operarios se vieron obligados a regresarla a sus instalaciones debido a que «el barco no podía atravesar el Estrecho de Ormuz», según Antonio Pérez, responsable de exportaciones de la compañía. Este nuevo obstáculo ha llevado a la empresa a explorar alternativas de envío, como puertos en el sur de Omán, aunque esto podría aumentar significativamente los costes de transporte, un factor crítico dado que el agua es un producto con poco valor añadido.
La situación es aún más preocupante si se considera que Israel se ha convertido en el principal importador de productos de la provincia. En 2025, Jaén exportó casi 15 millones de euros a este país, lo que representa cerca del 70% de las exportaciones a Oriente Medio, a pesar del inicio de la guerra con Palestina en 2023. Desde 2020, las exportaciones a Israel han mantenido un crecimiento sostenido, impulsadas principalmente por el aceite de oliva, que ha visto un aumento de casi seis millones en cinco años, alcanzando cerca de 10 millones.
Este crecimiento ha colocado a Israel entre los diez principales mercados de aceite de oliva, ocupando actualmente el octavo lugar y superando a otros países europeos, como Alemania. Además del aceite, productos como la madera del olivar han ganado terreno en el mercado, expandiéndose de menos de medio millón a más de cuatro millones, impulsados por su uso en artículos religiosos y decorativos.
Otros países de la región también están mostrando interés, aunque en menor medida. Por ejemplo, en Líbano, las ventas se han triplicado, alcanzando los 722.000 euros, mientras que en los Emiratos Árabes Unidos, han crecido un 36% hasta casi 2,5 millones, convirtiéndose en el segundo mejor comprador de la zona. Arabia Saudí sigue en tercer lugar, con 1,7 millones en compras. Sin embargo, el comercio con Irán ha caído drásticamente, reduciéndose a un tercio en los últimos cinco años, pasando de un millón de euros en 2020 a apenas 300.000 euros actualmente.
En el ámbito de las importaciones, Jaén no ha concentrado sus compras en Oriente Medio, pero Arabia Saudí se ha convertido en un socio importante, con un notable incremento en 2025 que superó los 70 millones de euros, lo que ha desequilibrado la balanza comercial a favor de este país. Además de los efectos directos de la guerra, el aumento de los precios de los combustibles también está afectando a los agricultores, encareciendo sus costos de producción.
La incertidumbre en el comercio internacional también se ve reflejada en las advertencias de figuras políticas, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha mencionado la palabra «bloqueo» en relación a España. Este escenario geopolítico cambiante podría tener repercusiones en el crecimiento del tejido empresarial en la provincia, añadiendo una capa de complejidad a un panorama económico ya de por sí desafiante.
El Ayuntamiento de Linares y otras instituciones locales están al tanto de estas dinámicas, pues el futuro económico de la región depende en gran medida de la capacidad de las empresas para adaptarse a un entorno tan volátil. Con la esperanza de que los conflictos se resuelvan pronto, las empresas jienenses buscan estrategias que les permitan mantener su competitividad en estos mercados, donde el crecimiento sostenido es una prioridad.
