El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado recientemente la expansión del Parque Natural de Despeñaperros, ubicado en la provincia de Jaén, que ahora verá duplicada su superficie, alcanzando un total de 15.510 hectáreas. Esta decisión, confirmada el pasado miércoles, responde a la necesidad de mejorar la gestión y conservación de este espacio natural emblemático, situado en la Sierra Morena.
El nuevo decreto incluye el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del área, que abarca no solo Despeñaperros, sino también la Cascada de la Cimbarra y las Cuencas del Río Guarrizas. Esta reconfiguración territorial no solo amplía el parque, sino que también integra zonas de especial protección para las aves, lo que contribuirá a una gestión más efectiva de los recursos naturales y la biodiversidad de la región.
Con esta ampliación, la superficie del parque pasa de 7.649 hectáreas a 15.510 hectáreas, incorporando 7.861 nuevas hectáreas. Entre las zonas añadidas se encuentran el Paraje Natural de la Cascada de la Cimbarra y parte de la Zona Especial de Conservación (ZEC) relacionada con la cuenca del río Guarrizas. De este modo, se amplía el número de municipios que forman parte del parque, que pasa de uno a cinco: Santa Elena, Aldeaquemada, Vilches, Navas de San Juan y Santisteban del Puerto.
La mayoría de estas nuevas áreas, que presentan un relieve montañoso y de difícil acceso, han mantenido su valor ecológico gracias a su localización. En este entorno se pueden encontrar hábitats de interés comunitario y especies protegidas, tanto a nivel europeo como autonómico. La integración de ecosistemas fluviales, que no estaban representados previamente en el parque, permitirá una mayor diversidad de los sistemas naturales presentes en la zona.
Este proceso de ampliación responde a un objetivo clave: la continuidad ecológica entre las zonas ya protegidas y las que se están incorporando. Esta integración facilita la conexión entre hábitats, lo que es crucial para especies que requieren grandes territorios, como el lince ibérico y el águila imperial ibérica. Además, el nuevo ámbito del parque también alberga un valioso patrimonio cultural, que incluye pinturas rupestres, aumentando su atractivo para los visitantes.
La modificación de los límites de la Zona de Especial Protección para las Aves Despeñaperros, que se ajustará al nuevo perímetro del parque, permitirá una gestión más coherente de las diversas figuras de protección existentes. Este enfoque integral ha sido el resultado de un proceso participativo que ha incluido a administraciones locales y otros agentes relevantes, garantizando que se incorporen aportaciones durante la tramitación del decreto.
Asimismo, la aprobación del nuevo PORN y del Plan Rector de Uso y Gestión sustituye a los instrumentos anteriores, vigentes desde 2004, para adaptarlos a las actuales necesidades tanto ambientales como sociales. Entre sus objetivos se encuentra la identificación de prioridades de conservación y el análisis del estado de los hábitats y especies presentes en la zona, así como la zonificación del espacio y las limitaciones de uso.
Este nuevo marco normativo no solo contempla la conservación, sino que también introduce consideraciones sobre la conectividad ecológica y el cambio climático, asegurando que se tomen en cuenta los servicios ecosistémicos en la gestión del parque. Un diagnóstico de las principales amenazas a los valores naturales se ha incorporado, cumpliendo así con los requisitos establecidos por la normativa europea.
El Plan Rector de Uso y Gestión define las acciones que se llevarán a cabo para alcanzar los objetivos de conservación, tales como medidas para mejorar la resiliencia de los bosques frente al cambio global. También se incluyen iniciativas destinadas a preservar la calidad del cielo nocturno en el parque, en consonancia con la designación de la Sierra Morena como Reserva Starlight.
Ambos planes tienen una vigencia indefinida, lo que garantiza una estabilidad en la planificación y permite su revisión según las circunstancias. Además, se han implementado mejoras en la gestión administrativa, simplificando procedimientos sin comprometer la protección ambiental, lo que refleja un avance significativo en la gestión de los recursos naturales en la provincia de Jaén.




























