Las recientes escuchas de la UDYCO han puesto al descubierto el funcionamiento de una presunta organización criminal vinculada a un narcotúnel descubierto en una nave del Tarajal. Este pasadizo conectaba Ceuta con Marruecos y era utilizado para el tráfico de grandes cantidades de droga. La investigación se centra en un individuo que, según los informes, actuaba como un ‘capo’ en la gestión de la entrada y salida de mercancía a través del túnel. Este complot incluye la participación de diversas personas con roles variados, destacando un guardia civil jubilado de Ceuta como un socio clave del principal implicado, con quien mantenía conversaciones sospechosas. En una de estas comunicaciones, el exagente indagaba sobre el destino de una carga específica, revelando detalles sobre la mercancía y la presión policial que enfrentaban.
Las conversaciones entre el guardia civil retirado y el líder del narcotúnel, identificado como M.C.B., ofrecen información valiosa sobre sus operaciones. En una llamada realizada en agosto de 2025, M.C.B. preguntó sobre la situación del tráfico de drogas y los precios de la mercancía. «Hoy voy a subir a España con mis hijos… Voy a hablar con un amigo mío si puede entrar porque la cosa está muy fea», expresó M.C.B., indicando la creciente amenaza de la acción policial.
Durante el diálogo, A.A., otro implicado, mencionó tener «diez» unidades de una sustancia, y discutieron precios que oscilaban entre 1.400 y 1.450 euros, dependiendo de la cantidad. Este intercambio pone de manifiesto no solo la existencia de una red de distribución, sino también el nivel de organización que manejaban. M.C.B. mostró preocupación por la presión policial, sugiriendo que era urgente mover la mercancía utilizando «gente de confianza».
En otro tramo de la conversación, A.A. planteó la posibilidad de introducir una cantidad de droga desde Marruecos, refiriéndose específicamente a «35» unidades que tenía en Castillejos. La respuesta de M.C.B. sugiere que estaba gestionando el acceso a esta carga, subrayando su capacidad para operar a través del estrecho de Gibraltar y más allá.
La investigación también reveló conexiones con Galicia. M.C.B. afirmó tener «gente ahí» que podía facilitar la recepción de la carga, y discutieron precios de transporte entre 300 y 350 euros. Además, se mencionó la implicación de personas de La Línea de la Concepción y la utilización de «cuatro motores», lo que podría indicar medios logísticos sofisticados para el traslado de la mercancía.
La conversación culminó con el compromiso de A.A. de enviar un vídeo de la mercancía, detallando que contaba con «diez cajas con 36 unidades cada una». Para la UDYCO, esta evidencia sugiere que M.C.B. no solo controlaba la entrada de droga, sino que también tenía un alcance en la distribución más allá de Ceuta, apuntando hacia mercados en el noroeste de la península.
Además, la Unidad ha vinculado una reunión previa en el sur peninsular entre M.C.B. y dos individuos de Galicia, en la que se discutieron posibles rutas de distribución. Uno de estos gallegos, identificado como P.G., fue detenido y se le encontró en su vivienda en Vigo una cantidad considerable de droga, concretamente 88 kilos de cocaína, además de hachís y una suma importante en efectivo. Los cuatro detenidos en Galicia han sido enviados a prisión provisional, lo que indica la seriedad de la operación y la red criminal que se ha desmantelado.
Este caso resalta la complejidad del tráfico de drogas entre España y Marruecos, evidenciando no solo la existencia de narcotúneles, sino también una red bien organizada que abarca diferentes regiones, incluyendo el norte de España. Las investigaciones de la UDYCO continúan, y el alcance de esta organización criminal podría tener implicaciones más amplias para la seguridad en la región y más allá.
