En la provincia de Jaén, la producción de aceite de oliva ha sufrido una notable disminución, afectando especialmente a áreas reconocidas por su Denominación de Origen, como Cazorla, Sierra Mágina y Sierra de Segura. La reducción de la cosecha se estima en un 20%, aunque todavía se están recopilando datos oficiales. Por ejemplo, en la Sierra Mágina, la producción ha alcanzado las 24.755 toneladas, lo que representa una caída del 22%. En Cazorla, de los 180 millones de kilos que se recolectan habitualmente, la cifra actual ronda los 125 millones.
A pesar de estas pérdidas, el abastecimiento de los aceites con Denominación de Origen no se ve comprometido. Esto se debe a que los aceites de cosecha temprana fueron recolectados entre octubre y noviembre, antes de ser afectados por las inclemencias del tiempo. Así, se espera que la campaña de comercialización sea «normal» para el sector, según ha señalado Baltasar Alarcón, secretario y técnico del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite Sierra de Cazorla.
Alarcón ha indicado que la producción habitual de aceite temprano oscila entre dos y tres millones de litros anuales, aunque este año podrían alcanzar hasta cinco millones, dependiendo de la demanda del mercado. «Guardamos el producto, y cuando se requiere, volvemos a comprobar que mantenga sus cualidades, una garantía de su calidad», explicó. Desde la DOP Sierra de Segura también se han mostrado optimistas, afirmando que la media de aceite comercializado supera el millón de litros, con posibilidades de romper este récord.
La Denominación de Origen Sierra Mágina ha reportado un incremento significativo, alcanzando 1.931.000 litros, un 55% más en comparación con el año anterior. El secretario general del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Aceite de Jaén, Miguel Soto, ha destacado que, a falta de datos oficiales, se prevé que este año se supere la producción del anterior gracias a un aumento en la demanda impulsado por la tendencia hacia los aceites tempranos.
Soto ha subrayado que el reciente temporal ha evidenciado la necesidad de adelantar la campaña de recolección. «Es fundamental analizar la materia grasa sobre seco y no esperar al puente de la Inmaculada, como se hacía tradicionalmente», afirmó. Esta estrategia no solo mejora la calidad del producto, sino que también evita los problemas que pueden surgir por las condiciones climáticas adversas que afectan al olivar.
A pesar de los desafíos que enfrenta el sector, la resiliencia y adaptabilidad de los productores de aceite de oliva en la provincia de Jaén se están haciendo evidentes. Con una clientela cada vez más fiel y una oferta de productos de calidad, el futuro parece prometedor, y los esfuerzos por mejorar la producción y la comercialización son clave para el crecimiento continuo de este sector vital para la economía regional.
