El taller de grandes formatos conocido como Mármoles Baeza, ubicado en la localidad de Baeza, ha experimentado un notable crecimiento en los últimos dos años. Fundado por José Viedma, actualmente es gestionado por sus hijos, Rafael y Antonio. Gracias a la inversión en nueva maquinaria, la empresa ha ampliado sus instalaciones de un espacio de 200 metros cuadrados a unas modernas instalaciones que ocupan 1.700 metros cuadrados, complementadas con un almacén que cuenta con un stock de 3.000 metros cuadrados de materiales.
Este crecimiento se ha traducido en un incremento significativo de la facturación y de los pedidos, multiplicando por tres sus cifras anteriores. La empresa ha compartido recientemente uno de sus trabajos más destacados, en el que se ha utilizado piedra natural para crear un mosaico de mármol de gran tamaño, representando el escudo de Baeza. Este proyecto ha sido realizado empleando tecnología avanzada de Prussiani, lo que ha permitido alcanzar un alto nivel de precisión y detalle en el resultado final.
En un comunicado, Mármoles Baeza anunció la finalización de la corona que forma parte del escudo de Baeza, elaborada con diversos tipos de mármol cortados mediante la tecnología Walter Jet. Resaltaron la complejidad del trabajo, subrayando que, gracias a sus modernas instalaciones, pueden llevar a cabo estos procesos de forma fiel y efectiva. «Un trabajo exhaustivo, que gracias a nuestra maquinaria podemos realizar fielmente», expresaron desde la empresa.
La evolución de Mármoles Baeza es un reflejo del crecimiento industrial que se está produciendo en la comarca de Jaén, donde las empresas están apostando por la modernización y la innovación tecnológica. Este tipo de inversiones no solo permiten a las compañías mejorar su competitividad, sino que también contribuyen a la creación de empleo en la región.
La industria del mármol en Andalucía ha sido históricamente un pilar importante de la economía local, y el caso de Mármoles Baeza ejemplifica cómo la tradición y la modernidad pueden coexistir. Al diversificar sus capacidades y adaptarse a las demandas del mercado, la empresa se posiciona favorablemente para enfrentar futuros desafíos. La apuesta por la tecnología también es un indicativo de cómo el sector puede seguir creciendo y atrayendo nuevos clientes, tanto a nivel nacional como internacional.
Con este tipo de iniciativas, se espera que el Ayuntamiento de Linares y otras instituciones locales continúen apoyando el desarrollo del sector industrial en la comarca, fortaleciendo la economía regional. Además, estas inversiones pueden tener un impacto positivo en la promoción del patrimonio cultural y artístico de la zona, haciendo de Baeza un referente no solo en la producción de mármol, sino también en la valorización de su identidad. En definitiva, Mármoles Baeza está demostrando que la tradición artesanal puede complementarse con la innovación industrial, asegurando así un futuro prometedor para la empresa y la comunidad en la que opera.
