Los días 6, 7 y 8 de febrero, los salones parroquiales de El Salvador de Baeza fueron el escenario de un encuentro prematrimonial, organizado por la Pastoral Familiar del arciprestazgo de la localidad. Esta actividad reunió a más de veinticinco parejas que tienen previsto celebrar su matrimonio a lo largo del año 2026.
Las jornadas se desarrollaron en un ambiente de convivencia y reflexión, donde los participantes tuvieron la oportunidad de participar en momentos de oración, diálogo y actividades en grupo. Este formato permitió a las parejas profundizar en el concepto cristiano del matrimonio, explorar la comunicación en la vida de pareja y sentar las bases para construir su futuro familiar desde la fe.
Uno de los momentos más memorables del encuentro fue la visita de los novios a la imagen de la Patrona de la ciudad, que será coronada el próximo 26 de septiembre. Ante su presencia, las parejas depositaron simbólicamente su proyecto de vida, confiando sus futuros hogares y elevando oraciones por el camino que están a punto de iniciar juntos.
El curso culminó con una Eucaristía jubilar en el templo de la Concepción, presidida por el padre Antonio Ángel, carmelita. Durante la celebración, se animó a los futuros esposos a considerar su matrimonio como una vocación y un camino hacia la santidad en su vida diaria.
Este encuentro también marcó el inicio de la Semana del Matrimonio 2026, que se desarrolla bajo el lema “El amor, la aventura más épica de todas”. Esta campaña invita tanto a familias como a comunidades cristianas a renovar su compromiso con la vocación matrimonial y a proporcionar un acompañamiento cercano a los matrimonios jóvenes.
El Ayuntamiento de Linares ha mostrado su apoyo a este tipo de iniciativas, que fortalecen los lazos familiares y comunitarios en la región. La importancia de estos encuentros radica en su capacidad para fomentar valores fundamentales en la pareja y contribuir a la estabilidad de las familias en el contexto actual.
A medida que las parejas avanzan en su preparación para el matrimonio, las enseñanzas y experiencias compartidas durante estos días pueden resultar cruciales para enfrentar los desafíos que se presenten en su vida conyugal. Esta labor de acompañamiento y formación se valora especialmente en una sociedad que, cada vez más, necesita de referentes sólidos y de apoyo en temas familiares.
La participación activa de las parejas en estos encuentros no sólo refuerza sus convicciones personales sobre el matrimonio, sino que también promueve un sentido de comunidad y colaboración entre los asistentes. La experiencia compartida se traduce en un apoyo mutuo que puede ser de gran ayuda en el futuro.
En este sentido, la Semana del Matrimonio es una oportunidad para que las comunidades reflexionen sobre la importancia de la unión matrimonial y para que los novios encuentren en su fe un pilar fundamental que les guíe en su vida juntos. Esto subraya el compromiso del arciprestazgo de Baeza con las familias y su deseo de acompañar a los futuros esposos en su camino hacia el altar.
Así, el encuentro prematrimonial no es solo un evento para los novios, sino una celebración comunitaria de amor y fe, que espera dejar una huella positiva en el futuro de las parejas que participan. La labor de la Pastoral Familiar, junto con el apoyo de instituciones locales, se consolida como un baluarte en la promoción de valores cristianos en la sociedad actual.
