El pasado miércoles, un hombre que realizaba senderismo en el cerro de Matamulillos, en la provincia de Jaén, sufrió un accidente que le dejó incapacitado para caminar. Este suceso tuvo lugar en las cercanías de la Cañada de las Hazadillas. El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Jaén fue alertado por el 112 y la Guardia Civil, lo que permitió activar un equipo de rescate.
El grupo de rescate, compuesto por un cabo y cuatro bomberos, se dirigió por la carretera de Otiñar (JA-3210) hacia un punto previamente acordado. Allí, se encontraron con dos acompañantes del herido que les guiaron hasta el lugar donde se había producido el accidente. A pesar de que el equipo logró acercarse a unos 800 metros del senderista utilizando un vehículo todoterreno, tuvieron que continuar a pie debido a las dificultades del terreno.
Una vez que llegaron hasta el hombre, se constató que, a pesar de su buena condición general, no podía caminar debido a un posible esguince. Los rescatadores procedieron a inmovilizarle y le trasladaron utilizando una camilla tipo nido, portándola entre los cinco integrantes del equipo. Este proceso de rescate se realizó con cuidado, dadas las condiciones del entorno y la necesidad de actuar de manera eficaz.
Tras el arduo trabajo, los rescatadores lograron llevar al senderista hasta el vehículo, desde donde fue trasladado junto a sus acompañantes hasta el punto donde tenían estacionados sus coches. A partir de allí, se dirigieron al hospital para recibir atención médica por su cuenta. Este incidente resalta la importancia de tener cuidado en rutas de senderismo, especialmente en áreas montañosas donde la seguridad puede verse comprometida.
El Ayuntamiento de Jaén ha señalado la relevancia del trabajo llevado a cabo por los equipos de rescate en situaciones como esta, donde una respuesta ágil y profesional puede marcar la diferencia entre un final trágico y uno satisfactorio. Este tipo de rescates son habituales en la región, donde la belleza natural invita a muchos a disfrutar de actividades al aire libre, pero también plantea riesgos que deben ser gestionados adecuadamente.
El suceso de Matamulillos nos recuerda la necesidad de estar preparados y ser conscientes de los peligros asociados al senderismo en zonas montañosas. La colaboración entre los servicios de emergencia y los ciudadanos que practican este deporte es esencial para garantizar la seguridad en la naturaleza. En este sentido, se hace un llamado a todos los senderistas a planificar sus rutas con antelación y a llevar el equipo apropiado para afrontar cualquier eventualidad.



























