El candidato del Partido Popular (PP) a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha lanzado un mensaje contundente en un foro celebrado en Cádiz, donde ha indicado que no descarta la posibilidad de gobernar en coalición con Vox si no logra una mayoría absoluta en las urnas el 17 de mayo. A pesar de su insistencia en que no tiene la “voluntad” de pactar con la formación de extrema derecha, es la primera vez que reconoce la posibilidad de tener que hacerlo tras las elecciones.
Moreno ha señalado que la decisión final recaerá en los ciudadanos, afirmando: “Si los ciudadanos de Andalucía deciden que yo no tengo una mayoría, yo tendré que gobernar”. Su intervención se ha centrado en la necesidad de “concentrar el voto” en torno al PP, planteando un panorama en el que se deben elegir entre un gobierno popular “de estabilidad, seguridad y convivencia” y uno “condicionado por Vox”. Con un claro enfoque hacia el electorado moderado, ha enfatizado la importancia de obtener una mayoría amplia para evitar “hipotecas parlamentarias”.
En un cambio notable en su estrategia, Moreno ha marcado distancias con Vox, calificando la “prioridad nacional” que defiende este partido como un “slogan efectista y recurrente”. Además, ha criticado las promesas de Vox, describiéndolas como “irreales, inalcanzables” y hasta “ilegales”, recordando que Andalucía no tiene competencias en materia migratoria.
En cuanto a otros temas importantes, el presidente andaluz ha hecho hincapié en la situación de Gibraltar. En su discurso, ha reprochado al Gobierno de Pedro Sánchez su falta de transparencia en las negociaciones relacionadas con la zona, indicando que la Junta y los ayuntamientos del Campo de Gibraltar han sido excluidos de las conversaciones. Moreno se ha mostrado a favor de eliminar la verja, ya que esto facilitaría la movilidad de más de 10.000 trabajadores andaluces, aunque ha advertido de la posibilidad de una “verja invisible” que podría surgir por las disparidades fiscales entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar.
Además, ha abordado la financiación autonómica y el déficit energético como aspectos cruciales en su lucha contra el Ejecutivo central. Moreno ha afirmado que Andalucía se encuentra en un momento de menor distancia histórica respecto a la media nacional de desempleo y ha defendido que la comunidad podría alcanzar esta media si prevé un crecimiento continuo. Sin embargo, ha alertado de que la falta de infraestructuras eléctricas podría frenar este progreso, sugiriendo que puede haber una estrategia deliberada para asfixiar la economía andaluza a través de la energía.
En su intervención, el candidato ha puesto ejemplos concretos de proyectos que se han visto afectados por la falta de capacidad energética y ha subrayado la necesidad de inversiones “de urgencia” en todas las provincias andaluzas. También ha vinculado esta reclamación a la necesidad de un debate más amplio sobre la financiación y el crecimiento en Andalucía.
La sanidad ha sido otro de los puntos centrales de su discurso, donde Moreno ha denunciado las acusaciones de privatización que ha recibido de la oposición, calificando tales afirmaciones como “gran hipérbole”. Ha recordado que el PSOE introdujo los conciertos sanitarios en la comunidad y ha señalado la responsabilidad de la candidata socialista, María Jesús Montero, en este aspecto. A pesar de ello, ha reconocido que la sanidad pública enfrenta graves problemas, incluyendo la falta de médicos y el aumento de los costos farmacéuticos.
Moreno ha planteado dos grandes medidas si continúa en la Junta: la creación de una Ley de Garantía Sanitaria que asegure un aumento anual del presupuesto y del número de profesionales, así como una “reforma profunda” del Servicio Andaluz de Salud (SAS), al que considera “obsoleto”. Según él, el modelo actual no permite la digitalización ni la incorporación de nuevas tecnologías.
Finalmente, el presidente ha utilizado su intervención para reivindicar los siete años de “estabilidad” bajo su mandato y ha expresado su deseo de que el PP se consolide como una fuerza mayoritaria en Andalucía a largo plazo. Ha defendido un modelo “liberal” que equilibre el impulso económico con el fortalecimiento de los servicios públicos, mostrando su confianza en que Andalucía “va a ser la primera economía de España” en el futuro.


























