Jaén
La asociación Jaén Acoge ha presentado su informe anual, revelando las carencias estructurales en el sistema de acogida para temporeros que llegan a la provincia de Jaén durante la campaña de la aceituna. A pesar de los esfuerzos, la entidad señala que las mismas problemáticas persisten año tras año sin que se implementen soluciones efectivas.
Antonio Hipólito, director de Jaén Acoge, destacó en una entrevista que la falta de planificación y coordinación entre las administraciones públicas, el sector agrícola y los recursos sociales sigue siendo el principal desafío. «Es la misma noticia que venimos dando desde hace años», lamentó.
La recolección de aceituna ha comenzado cada vez antes, iniciándose incluso en octubre, mientras que muchos albergues no abren hasta mediados de noviembre. “Cuando los albergues abren, las personas ya llevan semanas aquí, muchas de ellas durmiendo en la calle”, comentó Hipólito.
Durante esta campaña, la asociación ha establecido cinco puntos de información en distintas localidades, incluyendo Jaén capital, Alcalá la Real, Villacarrillo, Martos y Úbeda, en colaboración con la Junta de Andalucía. A través de estos servicios, se ha atendido a 547 personas, brindando información laboral, acceso a recursos sociales, mediación lingüística y asesoramiento sobre derechos laborales.
Uno de los hitos del informe ha sido la implementación de un programa piloto de intermediación laboral, que ha facilitado empleo a cerca de 70 personas en situación regular. “El aceite de oliva de Jaén lo recogen personas migrantes; sin ellas no habría campaña”, afirmó el director, subrayando la buena recepción de esta iniciativa por parte de los empresarios locales y los sindicatos.
Sin embargo, el acceso a una vivienda digna sigue siendo un tema crítico, incluso para aquellos que han encontrado empleo. La asociación también ha señalado inconsistencias burocráticas, como la necesidad de pernoctar en albergues para poder adquirir billetes de transporte, a pesar de que algunos trabajadores ya estén empleados en otras localidades.
En relación a los albergues, Jaén Acoge ha denunciado que muchos abrieron tarde o enfrentaron dificultades, llegando algunos, como el de Úbeda, a abrir a finales de noviembre. En aquellos municipios sin comedores sociales, la situación ha sido especialmente grave, con personas sin recursos suficientes para alimentarse o encontrar un lugar donde dormir.
A pesar de las dificultades, desde Jaén Acoge se valora positivamente el trabajo realizado. «Hemos estado donde teníamos que estar y hemos conseguido conectar a personas que buscaban trabajo con empresarios que necesitaban mano de obra», destacó Hipólito, resaltando la consolidación de los puntos de información como una herramienta eficaz.
La entidad confía en que la próxima campaña se planifique con más antelación, con el objetivo de prevenir situaciones de exclusión y precariedad. “Ojalá el año que viene no tengamos que volver a dar esta noticia”, concluyó el director de Jaén Acoge.





























