El sindicato Comisiones Obreras (CC OO) ha planteado un debate relevante que va más allá de la reciente tragedia ferroviaria. Según el sindicato, la «excesiva dependencia de la alta velocidad» en Andalucía y el progresivo deterioro de la red ferroviaria convencional han originado un sistema frágil y desequilibrado a nivel territorial.
Este miércoles, el Sector Ferroviario de CC OO en Jaén comenzó su comunicado expresando respeto y solidaridad hacia las víctimas del grave accidente ocurrido el pasado domingo en Adamuz, así como hacia sus familias y todas las personas afectadas. “Son momentos de dolor donde deben prevalecer la prudencia y el respeto, a la espera de las conclusiones oficiales de la investigación”, subrayó el sindicato.
Sin embargo, los eventos recientes han puesto de manifiesto lo que CC OO define como un problema estructural en el modelo ferroviario de Andalucía. El corte de la línea de alta velocidad que conecta Córdoba y Madrid ha tenido un impacto inmediato y severo en las comunicaciones, obligando a implementar circulaciones especiales por la red convencional para mantener las conexiones con Sevilla, Cádiz, Granada y Almería.
Esta situación, aunque excepcional, pone de relieve una realidad preocupante. “Cuando falla este eje principal, Andalucía queda prácticamente incomunicada del resto del Estado por ferrocarril”, advierte el sindicato. En este contexto, la provincia de Jaén es la que nuevamente queda relegada.
Jaén, una provincia fuera del mapa ferroviario
CC OO señala que la provincia podría estar conectada con Madrid y Sevilla en casi la mitad del tiempo actual si se hubiera mantenido y modernizado su red ferroviaria convencional. En lugar de eso, ha sido testigo del desmantelamiento de infraestructuras clave, resultando en un aislamiento ferroviario injustificable en pleno siglo XXI.
Particularmente grave es el caso de Linares-Baeza. Este enclave fue durante décadas un importante nudo ferroviario en Andalucía, facilitando el tráfico de pasajeros y mercancías. Sin embargo, en la actualidad, su capacidad de conexión con el resto de la comunidad es mínima.
“El abandono progresivo de Linares-Baeza refleja una política ferroviaria centrada casi exclusivamente en la alta velocidad, olvidando la función social, territorial y logística del ferrocarril”, denuncia CC OO.
El sindicato considera que no es sensato ni seguro confiar todo el tráfico ferroviario de una comunidad como Andalucía a una única línea de alta velocidad. “Los sistemas de transporte resilientes son aquellos que cuentan con alternativas y una red convencional robusta, capaz de absorber tráfico y responder ante incidencias graves”, argumenta.
En este sentido, CC OO insiste en que la red convencional no compite con la alta velocidad, sino que ambas deben coexistir y complementarse. Mientras que la alta velocidad tiene una función específica, la red convencional es esencial para asegurar la cohesión territorial y el acceso al ferrocarril para amplias capas de la población y del tejido productivo.
Cohesión territorial y servicio público
“El ferrocarril no es solo una infraestructura para competir en tiempos de viaje entre grandes capitales”, señala el sindicato. “Es, o debería ser, una herramienta de cohesión social, equilibrio territorial y desarrollo sostenible”. Sin embargo, hoy en día, el tren se ha convertido en una opción inaccesible o poco operativa para muchas zonas de Jaén y para miles de personas.
CC OO advierte que no se puede hablar de movilidad sostenible ni de transición ecológica mientras se condena a territorios enteros a la irrelevancia ferroviaria, ni de igualdad de oportunidades cuando una parte de Andalucía queda sistemáticamente excluida de inversiones estratégicas.
Por todo esto, el sindicato reclama una apuesta real por la red ferroviaria convencional como complemento indispensable a la alta velocidad, así como la recuperación del papel estratégico de Linares-Baeza y de la provincia de Jaén como nodo ferroviario andaluz, exigiendo conexiones dignas y útiles dentro de la red estatal.
“Necesitamos un modelo ferroviario que priorice la vertebración del territorio, la seguridad y el servicio público”, concluye CC OO. “Los sucesos recientes deben ser un motivo para reflexionar profundamente. El ferrocarril es futuro, pero solo si es un futuro para todos y no solo para unos pocos territorios privilegiados”.





























