El Centro Cultural Fundación Unicaja de Málaga ha sido el escenario elegido para la celebración del VI Día de la Economía Andaluza, un evento que se ha convertido en un punto de encuentro clave para evaluar la situación económica de la región. La consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social de la Junta de Andalucía, Carolina España, inauguró el acto en compañía del presidente de la Fundación Unicaja, José Manuel Domínguez, y el presidente de Andalucía Económica, Alfredo Chávarri.
Desde su inicio en 2013, este evento ha proporcionado un espacio para reflexionar sobre el progreso y los desafíos que enfrenta la economía andaluza. En su intervención, España destacó la importancia de abordar dos aspectos fundamentales: la financiación autonómica y la infraestructura, elementos esenciales para el desarrollo económico. «Andalucía se está transformando y en gran parte gracias a las políticas económicas», afirmó la consejera.
La portavoz del gobierno andaluz subrayó que se han implementado cuatro decretos de simplificación administrativa, orientados a facilitar la inversión en la comunidad. Gracias a estas medidas, se ha creado una unidad aceleradora de proyectos que ha reducido a la mitad los plazos para las inversiones, gestionando actualmente más de 145 proyectos con un capital superior a 18.000 millones de euros.
Carolina España también mencionó que Andalucía cuenta con el mayor presupuesto del país, con más de 51.000 millones de euros aprobados para 2026. Resaltó que su gobierno no busca cambiar las leyes de forma abrupta ni aumentar impuestos, sino colaborar con los emprendedores para fomentar la creación de empleo. «Se han generado más de 500.000 empleos desde que asumimos el poder», añadió.
Sin embargo, la consejera también hizo hincapié en que Andalucía está sufriendo un importante déficit en su financiación. Desde 2009, cuando se estableció el actual sistema de financiación, la comunidad ha recibido 1.528 millones de euros menos que la media nacional. «La financiación autonómica no solo es un reto, sino una de las claves para que Andalucía siga creciendo y transformándose», subrayó España.
En este contexto, la Junta de Andalucía ha rechazado el nuevo modelo de financiación propuesto por el gobierno central, argumentando que se ha negociado de manera bilateral con un líder independentista inhabilitado y sin el consenso de las comunidades autónomas. Este modelo ha sido calificado como «oscuro» por la consejera, quien destacó que solo cuenta con el apoyo de Cataluña, mientras que el resto de las comunidades, incluidas las gobernadas por el PSOE, lo han rechazado.
La crítica del gobierno andaluz se centra en la percepción de que el nuevo modelo beneficia a ciertas comunidades a través de mecanismos considerados poco claros. Según datos de FEDEA, Andalucía recibiría una financiación per cápita inferior a la media nacional, con 143 euros menos por habitante al año, cifra que se eleva a 389 euros menos en comparación con los ciudadanos de Cataluña.
La consejera concluyó su intervención enfatizando que Andalucía es una comunidad en transformación constante, que genera admiración tanto a nivel local como internacional, y que ha conseguido recuperar un elemento fundamental: «el orgullo de ser andaluces». Este sentimiento de orgullo es visto como un motor para continuar avanzando en el desarrollo de la región.





























