El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha calificado la situación de Rodalies como “inadmisible e intolerable”. Durante una reciente declaración, subrayó que este tipo de crisis no puede repetirse en el futuro.
Collboni indicó que tanto los Gobiernos catalán como español han estado comunicando con los usuarios y pidiendo disculpas. “Ese debe ser el enfoque en estos casos”, añadió el alcalde. Para abordar la crisis, el Ayuntamiento de Barcelona ha asegurado la movilidad en la ciudad, reforzando los servicios de información y aumentando la presencia de la Guardia Urbana y los autobuses.
En sus declaraciones, Collboni también resaltó la necesidad de que las administraciones “vayan al fondo de las cuestiones y depuren responsabilidades”. Además, pidió que se restablezca la normalidad en el servicio “lo más rápido posible” y que se investiguen las causas estructurales que han provocado esta crisis de confianza en el sistema. “Si hay más problemas, quien tenga que responder, que responda”, enfatizó, señalando a Renfe y Adif como operadores implicados y aludiendo a la falta de inversiones históricas como una de las raíces del problema.
Ante las críticas de la oposición por no haber comparecido durante la crisis, el alcalde defendió que “cualquier administración debe resolver el problema”. Afirmó que su enfoque no ha sido comentar la situación, sino contribuir a solucionarla desde el punto de vista operativo en Barcelona. Asimismo, consideró que las demandas de la oposición son parte de la normalidad democrática.
Finalmente, en relación a un post en Instagram donde celebraba que Barcelona apareciera en un reportaje de la revista Vogue, Collboni reconoció que fue un error. “Fue un fallo del equipo de comunicación y no tiene más importancia. Si alguien se equivoca durante el fin de semana colgando algo que no toca, convertir esto en un tema me parece fuera de lugar”, concluyó.





























