El mercado de fichajes de invierno del Linares ha cerrado con la incorporación de Alejandro José Cova Urbina, un lateral derecho procedente del Alcorcón B, que milita en la Tercera Federación. Cova, nacido en Caracas en 2003, se une a las filas del equipo tras haber sido titular en 18 partidos con su anterior club, acumulando 1.577 minutos en el campo y anotando tres goles, todos desde el punto penal.
Formado en las categorías inferiores del Atlético de Madrid y del Rayo Vallecano, Cova ha desarrollado su carrera en varios clubes de Tercera Federación, como el Motril CF y la AD Torrejón. Su llegada se suma a la de otros dos jugadores, Eu Gutiérrez y Juan Alegre, lo que destaca la estrategia del director deportivo, Cristian Sanz, en un mercado invernal que ha levantado críticas por la planificación de las incorporaciones.
La situación se complica para el Ayuntamiento de Linares, ya que varios jugadores han abandonado el club, como el canterano Pedro Peña y Michael Conejero, quienes se han marchado a la UDC Torredonjimeno. Esta dinámica de fichajes y salidas refleja los intentos del Linares por mantener un equilibrio en su plantilla, aunque muchos aficionados han comenzado a manifestar su descontento con la política de contratación del club.
Con las nuevas incorporaciones, las aspiraciones del equipo parecen centrarse en la lucha por la permanencia en la categoría, lo que contrasta con las expectativas iniciales que apuntaban a objetivos más ambiciosos. La falta de un plan claro y la dependencia de jugadores jóvenes sin experiencia en el Grupo IV de Segunda Federación han generado preocupación entre los seguidores del club.
El entrenador, Miguel de la Fuente, se enfrenta a un período crucial de la temporada con una plantilla que muchos consideran descompensada. La dirección del club ha reconocido que las limitaciones económicas han influido en las decisiones tomadas en este mercado de invierno, lo que ha llevado a una serie de críticas desde la afición y a un ambiente de hastío palpable tanto en las redes sociales como en el estadio.
Así, el Linares se prepara para encarar el resto de la temporada con una plantilla renovada pero con grandes desafíos por delante. La afición espera que las recientes incorporaciones, especialmente Cova, puedan aportar la frescura y el talento necesarios para lograr que el equipo se mantenga en la categoría, evitando así la preocupación por el descenso. La próxima jornada será vital para poder evaluar el impacto de estos nuevos fichajes y la capacidad del equipo para responder a la presión.





























