La colaboración entre Bodegas Barbadillo y Water Challenge ha dado vida a «VitiAQUA-Doñana», un proyecto científico que busca optimizar la gestión del agua en la industria vitivinícola de la región de Doñana, un ecosistema natural de gran relevancia en Europa. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y ha sido financiada con 400.000 euros por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI).
El desarrollo del proyecto se extenderá a lo largo de 14 meses, en un contexto donde la presión sobre los recursos hídricos es creciente, junto con la necesidad de adaptar la producción a normativas más estrictas y de fomentar modelos sostenibles y eficientes. El objetivo de VitiAQUA-Doñana es proporcionar soluciones concretas y alineadas con la legalidad, asegurando al mismo tiempo la viabilidad económica y la coherencia con el entorno.
Tomando como referencia a Bodegas Barbadillo, reconocida como una de las más emblemáticas del Marco de Jerez, el proyecto realizará un análisis exhaustivo del ciclo del agua de la bodega. Este diagnóstico abarca el uso, el consumo, los procesos y las corrientes de efluentes, con el fin de identificar oportunidades de mejora en áreas como la depuración, la reutilización y la eficiencia en el uso del agua. Asimismo, el proyecto considerará el marco normativo que afecta al agua y la gestión de efluentes en la industria agroalimentaria, teniendo en cuenta las particularidades de la región de Doñana.
Víctor Vélez, director general de Bodegas Barbadillo, destacó la importancia de la sostenibilidad para una empresa con más de dos siglos de historia: “Este proyecto científico nos permite profundizar en ese camino y seguir reforzando un modelo de crecimiento sólido y responsable”. Un aspecto crucial del trabajo será comparar las tecnologías actuales de tratamiento de aguas en bodegas con innovaciones que apunten hacia un modelo de vertido cero. En este sentido, Water Challenge aportará su experiencia en el uso de tecnologías avanzadas para el tratamiento de fluidos, permitiendo la recuperación de agua de alta calidad y la valorización de residuos bajo un modelo de economía circular.
Susana García, CEO de Water Challenge, mencionó que “VitiAQUA-Doñana representa una oportunidad muy relevante tanto para el entorno de Doñana como para el sector vitivinícola”, subrayando la posibilidad de evaluar el potencial de ahorro hídrico en la producción y avanzar hacia la reutilización del agua, evitando la extracción de nuevos recursos.
El CSIC desempeñará un papel esencial en el rigor científico del proyecto, así como en el análisis ambiental y territorial, integrando los resultados desde una perspectiva socioeconómica. Además, coordinará talleres y encuentros participativos con bodegas y diferentes actores del territorio, con el fin de validar los resultados y facilitar su transferencia al sector.
Al finalizar el proyecto, se definirá un modelo sostenible de gestión del agua aplicable a la industria vitivinícola de la región de Doñana. También se preparará una propuesta de investigación y desarrollo que permita, a partir de 2027, llevar a cabo un proyecto demostrativo a escala real. Con VitiAQUA-Doñana, Bodegas Barbadillo, Water Challenge y el CDTI del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades buscan establecer una colaboración público-privada que aborde los desafíos ambientales y productivos del sector vitivinícola en un entorno tan valioso como el de Doñana.
Fundada en 1821 en Sanlúcar de Barrameda, Bodegas Barbadillo es reconocida no solo por su tradición en el Marco de Jerez, sino también por su compromiso con la sostenibilidad y la innovación en la producción de vinos. Por su parte, Water Challenge se especializa en soluciones avanzadas para el tratamiento de aguas contaminadas, utilizando tecnología patentada que permite recuperar agua de calidad y gestionar residuos de manera eficiente, aplicando principios de economía circular.
Este esfuerzo forma parte de un conjunto más amplio de iniciativas impulsadas por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que busca equilibrar la conservación ambiental con el desarrollo socioeconómico en la zona de Doñana. Con una inversión que supera los 700 millones de euros, estos marcos de actuación representan una estrategia pionera que pretende combinar restauración ambiental y dinamización económica, protegiendo los valores ecológicos de este importante espacio natural.





























