Un cambio significativo se ha producido en el panorama político andaluz con la elección de Antonio Maíllo como candidato de Por Andalucía para la presidencia de la Junta en las próximas elecciones autonómicas, programadas para el mes de junio de 2026. Este movimiento, decidido en una reunión del partido el pasado miércoles, refleja la intención de la coalición de izquierda de revitalizar su presencia en Andalucía, especialmente en un contexto donde la figura de Juanma Moreno ya no se percibe con la misma seguridad que antes, según fuentes de Izquierda Unida.
La decisión fue alcanzada en una mesa de partidos que incluyó a representantes de IU, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz. Sin embargo, Podemos, un miembro habitual de la coalición, no participó en esta ocasión. El regreso de Maíllo a la política andaluza, liderando la candidatura por Sevilla, marca un punto de inflexión para una izquierda que se ha mostrado fragmentada en los últimos años, con al menos tres opciones en juego: PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, esta última surgida tras la ruptura de Teresa Rodríguez con Podemos y posteriormente con IU.
La participación de Maíllo se considera crucial para la movilización del electorado de izquierda, que se enfrenta a un escenario electoral crucial. Fuentes de IU destacan que Andalucía será un estado clave en el nuevo ciclo electoral, que culminará con las elecciones generales. Además, el papel de Maíllo como coordinador general de IU le proporcionará una visibilidad institucional que ha estado ausente, dado que actualmente no cuenta con escaño en el Congreso.
En el Parlamento andaluz, Maíllo se enfrentará a figuras destacadas como María Jesús Montero, vicesecretaria federal del PSOE y también candidata a la presidencia de la Junta. Según las fuentes de IU, «en Andalucía se juega la mayoría Moreno y el revulsivo de Antonio puede ser determinante». Se espera que la figura de Maíllo encarne la lucha por una sanidad pública, un tema de gran preocupación en la región y que podría ser un eje de su campaña.
El partido Por Andalucía ha comenzado a tomar medidas para evitar repetir errores del pasado, como el registro tardío de coaliciones en las elecciones de 2022, que les impidió competir adecuadamente. En octubre de 2024, IU inició el proceso para configurar de nuevo la coalición, ahora formalmente reconocida como partido político. Esta proactividad busca asegurar una representación que evite las dificultades encontradas en la pasada contienda electoral.
Por su parte, IU ya ha elegido a su candidato mediante primarias, el secretario general del Partido Comunista de Andalucía, Ernesto Alba, mientras que Movimiento Sumar ha optado por su coordinadora andaluza, Esperanza Gómez. La decisión de proponer a Maíllo ha sido respaldada de manera unánime por estos tres partidos, lo que indica un intento por consolidar fuerzas ante un panorama electoral competitivo.
Este viernes, Maíllo tiene prevista una comparecencia a las 10 de la mañana en la Alameda de Hércules de Sevilla, donde se espera que ofrezca más detalles sobre su candidatura y su visión para Andalucía. La reactivación de su figura simboliza un intento de unir y fortalecer a la izquierda andaluza en un momento decisivo, donde se buscará recuperar el poder en una comunidad que ha sido históricamente un bastión de las políticas progresistas.
La situación política actual sugiere que las elecciones no solo se disputarán en clave regional, sino que podrían tener un impacto significativo a nivel nacional. La estrategia de Por Andalucía y el papel de Antonio Maíllo son elementos que, sin duda, marcarán el rumbo de la política andaluza en los próximos años.





























