A la espera de nuevas noticias sobre el proyecto del tranvía en Linares, la situación ha tomado un giro complicado tras las exclusiones de las empresas Alsa y Avanza, que no superaron el proceso de selección debido a «errores técnicos». Ahora, la mesa de contratación ha solicitado la documentación del tercer candidato, la UTE Ruiz–Barranqueiro, que ya ha presentado la información requerida.
Mientras tanto, Avanza ha decidido interponer un recurso especial ante su exclusión del proceso de contratación, una decisión que tomó la Mesa de Contratación, constituida exclusivamente por técnicos de la Consejería. Esta mesa argumenta que sus decisiones están basadas en fundamentos jurídicos sólidos.
El procedimiento ahora implica que el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de la Junta de Andalucía debe resolver el recurso presentado. Cabe recordar que en un caso anterior, el recurso de ALSA fue favorable a los criterios de la mesa, lo que llevó a que el expediente se remitiera al tribunal correspondiente. Se anticipa que la resolución de esta situación se maneje en plazos similares al proceso anterior.
Por el momento, se teme que estos contratiempos puedan demorar los avances en la implementación del tranvía. A pesar de esto, desde la Junta se espera que los retrasos sean «mínimos». En este contexto, el Ayuntamiento de Linares ha solicitado la convocatoria de una nueva reunión de seguimiento para conocer el estado actual del contrato, después de la exclusión de las dos primeras empresas que eran las favoritas para el proyecto.
La necesidad de un tranvía en Linares ha sido un tema de discusión durante años, dado que se considera una infraestructura clave para mejorar la movilidad en la ciudad y fomentar el desarrollo económico. El esperado sistema tranviario no solo facilitaría los desplazamientos de los ciudadanos, sino que también podría atraer inversiones y contribuir a la revitalización de la zona.
Sin embargo, la incertidumbre en el proceso de contratación ha generado preocupaciones sobre la viabilidad del proyecto a corto plazo. La dificultad para encontrar un operador adecuado que cumpla con los requisitos establecidos por la administración ha puesto en relieve la complejidad de la gestión de este tipo de infraestructuras.
A medida que se avanza en este proceso, es fundamental que los responsables tomen decisiones rápidas y efectivas para evitar mayores retrasos. La comunidad local sigue esperando ansiosamente el inicio de un servicio que podría transformar la movilidad en la ciudad, así como su economía.





























