El fútbol en Linares guarda una memoria significativa, especialmente para el Real Jaén, que no logra una victoria en el Estadio de Linarejos desde hace 18 años. La última ocasión fue el 8 de diciembre de 2007, cuando un gol de Joseba Arriaga permitió a los jiennenses llevarse la victoria en un campo históricamente complicado. En aquel partido, Íñigo Ros erró un penalti, coincidiendo con un periodo difícil para el equipo, que estaba dirigido por Pedro Pablo Braojos. Desde entonces, los triunfos en este escenario han sido esquivos, y el único jugador que sigue en la plantilla es el capitán, Javier Moyano Lujano, quien rememora aquella gesta con nostalgia. “Era el único que estaba ahí”, describe Moyano acerca de la celebración que siguió a la victoria, un evento que rompió una larga sequía de triunfos en Linares.
Hoy en día, el contexto debe ser diferente, pero la presión sigue siendo alta para el Real Jaén. Actualmente, el equipo llega con una racha positiva de diez jornadas sin perder e impulsado por cuatro victorias consecutivas. Este estado de forma genera optimismo entre los aficionados, quienes ven en su equipo un bloque sólido y cohesionado. Sin embargo, el capitán Moyano recuerda que los derbis son impredecibles, advirtiendo que “aquí no es tirar de frases hechas, es la realidad. Estos partidos no entienden de dinámica ni de estado de forma”. En su opinión, un gol temprano o una acción fortuita pueden cambiar el rumbo de un encuentro con gran carga emocional.
El derbi de esta semana promete ser un evento crucial no solo para los equipos, sino también para la provincia, que sigue con atención todos los detalles del enfrentamiento. El capitán menciona un ejemplo reciente del derbi sevillano, donde el resultado final fue una sorpresa, a pesar de las expectativas previas. “No se puede hablar de clasificaciones. Son partidos totalmente diferentes”. Esta afirmación se basa en el reciente enfrentamiento de la primera vuelta, donde el Linares Deportivo se impuso por 0-1, superando las expectativas de un Real Jaén que partía como favorito.
La incertidumbre es palpable en el ambiente de cara al partido. Moyano se muestra cauteloso y evita realizar pronósticos: “Es muy difícil predecir lo que va a suceder. Seguro que habrá igualdad porque ambos definimos los partidos en pequeños detalles. A no ser que pasen cosas que se escapan de la preparación”. Es evidente que el vestuario ya está en modo derbi, con Moyano actuando como nexo entre los veteranos y los nuevos integrantes del equipo. “Tratamos de que se sienta que no es un partido cualquiera. Son tres puntos, sí, pero con una carga emocional mayor”, explica el capitán, quien también añade que, a pesar de la falta del ambiente habitual en las gradas, el equipo está dispuesto a multiplicar su esfuerzo en honor a sus seguidores.
De cara al futuro, la afición del Real Jaén mantiene su esperanza, recordando los momentos pasados en los que su equipo logró triunfos memorables en situaciones difíciles. La presión y la emoción son factores que pueden influir en el desarrollo del partido, y la historia reciente en el Estadio de Linarejos hace que los jugadores sean conscientes de la importancia de este encuentro. La próxima cita no solo es un enfrentamiento entre dos equipos, sino un episodio más en la rica historia del fútbol en la región. La victoria no solo significaría tres puntos en la tabla, sino un respiro en la memoria colectiva de la afición, que ha esperado durante demasiado tiempo un triunfo en este complicado terreno.
Con el Ayuntamiento de Linares y la provincia al completo esperando ansiosamente, el partido se convierte en un evento de gran relevancia. La historia entre estos dos equipos no es solo un relato de goles y victorias, sino un reflejo del sentimiento y la pasión que el fútbol despierta en la comunidad. La espera está a punto de terminar, y los aficionados están listos para vivir una nueva jornada de emociones intensas, deseando que esta vez el resultado sea favorable al Real Jaén.
Con la vista puesta en el futuro, este derbi promete ser un enfrentamiento memorable, donde no se trata solo de conseguir tres puntos, sino de marcar un hito en la historia reciente del club. La fecha del partido se aproxima, y la ciudad de Linares está lista para vivir otro capítulo de su rica tradición futbolística.


























