El expresidente del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero ha defendido la candidatura de María Jesús Montero, actual secretaria del PSOE de Andalucía y aspirante a liderar la Junta, destacando su «convicción» y «dignidad» frente a una política más superficial. Estas declaraciones fueron realizadas en un acto de precampaña celebrado en Jaén este jueves, donde también intervino el cabeza de lista por la provincia, Francisco Reyes, y el secretario general del PSOE local, Julio Millán.
Rodríguez Zapatero expresó su respeto hacia la trayectoria de Montero, a quien calificó como la «mejor ministra de Hacienda», resaltando su contribución al desarrollo económico de Andalucía y del país, aun en tiempos difíciles como la pandemia y las actuales crisis internacionales. Además, instó al presidente de la Junta, Juanma Moreno, a participar en un debate cara a cara con Montero para discutir temas relevantes, como el modelo de financiación.
El expresidente se mostró orgulloso de los logros del PSOE en la historia democrática de España, enfatizando la necesidad de un debate político que se enfoque en las ideas y no en descalificaciones. En su intervención, insistió en que la Junta de Andalucía debe ser vista como un «gobierno político» y no como una simple gestoría, llamando a los votantes a reflexionar sobre el liderazgo y compromiso que ha demostrado su partido en situaciones críticas.
En el contexto de las elecciones del 17 de mayo, Rodríguez Zapatero abordó la reciente «prioridad nacional» propuesta por el PP y Vox, calificándola de «pacto ignominioso». Argumentó que esta medida discrimina a quienes trabajan en España, sugiriendo que se les clasifica como ciudadanos de segunda categoría, lo que considera un atentado contra los derechos humanos y la dignidad democrática.
El expresidente también valoró el enfoque solidario que ha caracterizado a las políticas del PSOE, haciendo un llamado a la ciudadanía a recordar quiénes han liderado y apoyado iniciativas en pro de la igualdad. Enfatizó que la historia del partido está marcada por hitos significativos, como la lucha por la paz y el rechazo a la carrera armamentista. Rodríguez Zapatero concluyó reafirmando la importancia de construir un futuro con «más hospitales, más residencias y mejores salarios», elementos que considera esenciales para garantizar la dignidad de los trabajadores en Andalucía y España.


























