La Iglesia de Santo Domingo ha reabierto sus puertas tras permanecer cerrada durante más de medio siglo, permitiendo que la ciudad de Jaén redescubra una parte vital de su historia. Este fin de semana, el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, en compañía de autoridades como la diputada de Cultura, África Colomo, y el subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández, estuvieron presentes en la primera de las dos jornadas de puertas abiertas organizadas para mostrar los avances en las obras de rehabilitación de este Bien de Interés Cultural.
La respuesta de la ciudadanía ha sido abrumadora, con más de 200 plazas agotadas rápidamente. Desde que se anunciaron las visitas, se han recibido más de 770 solicitudes, lo que refleja un gran interés por conocer el interior del templo, que fue visitado por un centenar de personas en la primera jornada. Los asistentes pudieron ver el progreso de una intervención que asciende a tres millones de euros, financiada a través de los fondos NextGenerationEU del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia del Gobierno de España. En la jornada final, se espera que otras 120 personas tengan la oportunidad de experimentar esta visita.
Reyes destacó la notable curiosidad de los ciudadanos por saber qué se está realizando en un espacio que había estado cerrado durante tanto tiempo. La Iglesia de Santo Domingo no solo es un edificio religioso, sino que alberga un legado histórico significativo. Durante las visitas, los guías, expertos en la materia, compartieron información sobre la restauración de elementos arquitectónicos y la integración de restos arqueológicos del antiguo Palacio Almohade, hallados por el equipo de arqueología de la Universidad de Jaén.
Las obras han incluido la restauración de las cúpulas y el fresco fundacional, así como la recuperación de detalles ornamentales y la traza de la puerta principal. También se han llevado a cabo tareas de revestimiento de muros y sustitución de elementos estructurales deteriorados por el paso del tiempo. La futura museografía del templo, que contará con un presupuesto de 375.000 euros, se centrará en tres ejes principales: la historia de Jaén, los edificios adyacentes y la iglesia misma, con el fin de mostrar la evolución urbana de la ciudad.
El esfuerzo por restaurar la iglesia es visto como una forma de recuperar «una parte muy importante del alma» de Jaén, como mencionó Manuel Fernández. Muchos de los asistentes a las jornadas no conocían el templo, aunque su historia había sido transmitida en sus familias. Por su parte, el alcalde de la capital, Julio Millán, subrayó la importancia de devolver este espacio a la ciudadanía, un lugar que había corrido el riesgo de perderse después de años de inactividad.
A medida que las obras avanzan, la iglesia se perfila para convertirse en un elemento clave dentro de la propuesta sociocultural de la Diputación, junto a otros espacios como el Centro Cultural Baños Árabes y el Antiguo Hospital de San Juan de Dios. Cuando se finalicen las reformas y se instale el nuevo suelo radiante, Santo Domingo no solo será un monumento a contemplar, sino un espacio vivo y dinámico que fomente la cultura y la historia de Jaén.





























