La llegada de la borrasca Leonardo ha comenzado a tener un impacto notable en la provincia de Jaén, provocando un aumento del caudal de los ríos y desbordamientos en algunas áreas. Un ejemplo de esto se encuentra en Huelma, donde el acceso a la zona de Las Cabritas ha sido bloqueado debido a que la vía se encuentra «totalmente anegada e intransitable», lo que representa un grave riesgo para los vehículos que intentan circular por la zona.
En el caso del río Guadalquivir, su nivel en Villanueva de la Reina ha alcanzado la alerta roja a las 17:45 horas, mientras que en Andújar, el nivel ha pasado de amarillo a naranja, según el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Este aumento preocupante en el caudal ha llevado a las autoridades a intensificar la vigilancia en las áreas afectadas.
La situación en Andújar es especialmente crítica, donde el río crece a un ritmo de un centímetro por hora. Ambos, Protección Civil y la Policía Local, están monitoreando tanto el caudal del río como los distintos arroyos de la localidad. En esta ocasión, el aliviadero de Arroyo Mestanza está funcionando adecuadamente, y el personal de Somajasa se encuentra trabajando en el mantenimiento del alcantarillado para prevenir inundaciones.
Además del Guadalquivir, otros ríos de la provincia están en situación de alerta. El río Salado en Porcuna y el Guadalbullón en Mengíbar también se encontraban en nivel rojo, mientras que otros ríos como el Guadalquivir a su paso por Mengíbar y Marmolejo, así como Guadiel en Jabalquinto y Aguascebas en Villacarrillo, estaban en alerta naranja.
Desde la medianoche, el servicio de emergencias 112 ha recibido alrededor de una veintena de avisos relacionados con las intensas lluvias en la región. Las principales preocupaciones incluyen la caída de piedras y desprendimientos de tierras en carreteras de la red secundaria, así como anegaciones en diversas vías. Estos avisos han sido reportados desde localidades como Alcalá la Real, Villacarillo, Lopera, Alcaudete, Escañuela, Cambil y Los Villares, entre otras.
El viento también ha contribuido a la generación de emergencias, provocando caídas de árboles y desprendimientos de chapas. Hasta el momento, se han coordinado unas quince intervenciones por parte de los servicios de emergencia, siendo la mayoría de ellas en la capital jienense.
La situación meteorológica actual está generando una serie de retos para los ciudadanos y las administraciones locales, que trabajan para garantizar la seguridad de la población. Con la llegada de más precipitaciones en los próximos días, se espera que la vigilancia y las medidas de prevención continúen siendo una prioridad para el Ayuntamiento de Linares y otras entidades implicadas. La comunidad se mantiene en alerta mientras se evalúa el impacto total de la borrasca y se toman decisiones sobre posibles evacuaciones o restricciones de acceso en las áreas más afectadas.





























