El sector inmobiliario en la Costa del Sol está atravesando una fase de cambio significativo, marcada por una demanda internacional que se mantiene activa y unos precios que se sitúan en niveles elevados. Este contexto ha llevado a The Leading Property Agents of Spain (LPA), una asociación que agrupa a las principales agencias del sector, a establecer una agenda para 2026 con el objetivo de crear un marco regulatorio que el sector ha estado demandando desde hace años.
En reuniones periódicas, conocidas como desayunos estratégicos, la asociación ha estado definiendo su hoja de ruta. Estos encuentros, realizados en español e inglés, no solo sirven para compartir conocimientos, sino que permiten analizar la evolución del mercado de compraventa y alquiler, así como las novedades legales en arrendamientos turísticos y el impacto de la inteligencia artificial. Según los participantes, aunque el sector está avanzando, es necesario establecer una estructura más sólida.
Álvaro Botella Fernández, presidente de LPA, destacó: “La Costa del Sol es uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos del mundo, pero para mantener esta posición a largo plazo, necesitamos reglas claras y profesionales bien formados que generen confianza”. Este enfoque busca proteger al cliente y asegurar que los agentes cuenten con la calificación adecuada para operar en un entorno tan competitivo.
La inteligencia artificial se ha convertido en un tema central en las discusiones del sector. Las herramientas tecnológicas están simplificando diversas tareas, desde valoraciones hasta gestión documental. Sin embargo, los expertos coinciden en que la tecnología debe complementar la labor del agente inmobiliario, quien debe recibir la formación necesaria para aprovechar al máximo estas herramientas. La LPA está trabajando en un programa formativo que se proyecta como el estándar en la Costa del Sol, adaptándose a las especificidades de un mercado con una fuerte demanda internacional.
Uno de los hitos más importantes será la creación de la federación de asociaciones inmobiliarias de Andalucía, programada para el 11 de mayo. Este organismo, que agrupará a las principales asociaciones de la comunidad autónoma, tiene la misión de impulsar la regulación del sector, incluyendo la implementación de un registro oficial de agentes. Quienes deseen formar parte de este registro deberán cumplir ciertos requisitos, como la formación certificada y la acreditación de su trayectoria profesional.
“Lo que se firme en Andalucía en mayo marcará un antes y un después para el sector”, aseguró Botella. Esta nueva federación buscará coordinar esfuerzos con el Colegio de API de Andalucía, con el fin de optimizar la interlocución con las administraciones públicas y avanzar hacia un marco regulatorio que beneficie al sector.
Paralelamente, LPA también está trabajando en un acuerdo marco con las promotoras inmobiliarias de la región, que abarca desde Málaga hasta Sotogrande. Este acuerdo, que se prevé presentar en los próximos meses, está diseñado para establecer canales de comercialización más estructurados, así como ofrecer garantías tanto a las agencias como a los clientes. Además, se implementarán mecanismos de control para mitigar las malas prácticas que afectan la confianza en el mercado.
La asociación ha experimentado un crecimiento notable, con 106 miembros activos tras su última asamblea general, y se ha fijado el objetivo de alcanzar los 120 socios para finales de 2026. El liderazgo de LPA recae en Álvaro Botella Fernández, acompañado por una nueva junta directiva que incluye a destacados profesionales del sector.
La atención se dirige también hacia Málaga, un mercado en expansión que ha ido ganando protagonismo en los últimos años. LPA organizará un evento el 3 de junio en la capital provincial, con el fin de atraer nuevas agencias y ampliar su red de contactos. Esta estrategia responde al creciente interés en Málaga, que se está consolidando como un centro empresarial y tecnológico en el sur de Europa.
Con la federación andaluza en camino, acuerdos con promotoras en desarrollo y un programa formativo que está en marcha, LPA se prepara para que 2026 sea el año en que la profesionalización del sector inmobiliario andaluz deje de ser una aspiración y se convierta en una realidad tangible.
Fundada en junio de 2020, LPA ya aglutina a más de un centenar de empresas del sector inmobiliario, con el compromiso de fomentar un mercado más transparente y profesional, centrado en el cliente y en la mejora continua de los servicios ofrecidos.
























